Falta poco más de una semana para que en América Latina se estrene Californication. Para ir haciendo boca, David Duchovny cuenta detalles de su nueva serie.
-¿Cuánto Californication es comedia, cuánto es drama y cuánto es sensualidad?
-Bueno, pienso que hay partes iguales de comedia y de drama. Fue importante para mí que primero que nada fuera una comedia y que luego aparecieran los elementos dramáticos… que la emoción te tomara por sorpresa en determinados pasajes. Podría haber sido encarado como un drama liso y llano, pero para mí no hubiese sido tan atractivo. Yo quería encarar dinámicas familiares o emocionales pero siempre vistas desde el punto de vista de la comedia.
-Decís siempre que Hank, tu personaje, tiene muchos valores morales…
-Sí…
-Pero toma cocaína, bebe todo el tiempo y duerme con cualquiera que pasa frente a él…
-Sí.
-Entonces, ¿cómo podés explicar la forma en que tu personaje procede y cómo hacés que eso caiga bien en el espectador?
-Bueno, en realidad no pienso en hacerlo agradable ni nada de eso… esa es la clave. Uno no puede pedir disculpas a la audiencia porque el personaje se comporta de tal o cual manera. De hecho, creo que una buena forma de hacerlo bien es mostrar su dolor, su verdad… Y ahí la gente sabe de dónde viene y puede ver lo que hace o le pasa con una perspectiva menos inmediata. Por eso creo que la mejor virtud de Hank es su honestidad y por eso es que digo que es una persona con moral. Trabaja con sus propios códigos y dice lo que siente en todo momento. No hablo de moralidad, de la moralidad sexual o de las drogas. Creo que esos son elementos superficiales en la vida de una persona. Lo moral es su encare honesto hacia lo que le pasa en su vida. Él no negaría nada de lo que hace. Y yo creo que eso es integridad, aunque puede ser visto como una moralidad no convencional.
-También sos el productor de la serie. ¿Por qué decidiste invertir en ella?
-Bueno, como el productor y el tipo que está en el set, siempre estaba interesado en la post-producción. Quería meterme en la edición y tener una opinión valedera en todo lo que tuviera que ver con la actividad pasado el rodaje. Sé lo que estoy haciendo en el set y lo que hacen otros actores porque estoy ahí, entonces puedo editar en base a lo que recuerdo que se hizo, cosa que en mi experiencia de películas y series para televisión como ésta, no veo muy a menudo. Por lo general los rodajes son tan largos y tan a las apuradas que mucha gente no recuerda casi lo que pasó o no rescata lo mejor de cada toma, y por ahí elige una que no es del todo buena. Eso sí, no me meto mucho en los libretos. Eso le corresponde al creador de la serie, que es Tom Kapinos. Es realmente su visión y no la mía.
-Has llamado mucho la atención con esta serie por todo el tema del sexo y la desnudez que se pueden mostrar al estar saliendo en TV Cable (Showtime). ¿Solías estar desnudo todo el tiempo en el set? ¿Era esa otra parte del trabajo?
-En realidad, no demasiado. Esas son exageraciones que salen del ambiente y se dispersan. En cuanto a las escenas… estoy acostumbrado a ellas, porque las hago desde que empecé a actuar. Se trata de crear escenas y de beneficiar lo que la serie quiere contar. No es sexo. Estamos actuando y tratando de dar el mejor punto de vista para que se entienda el desarrollo de los personajes o de sus relaciones.
-En Latinoamérica se te conoce por tu rol en Los Archivos X. ¿Cuáles son las diferencias entre Fox Mulder y Hank Moody, y cuáles sus similitudes, si existieran?
-Bueno, no sabría cómo responderte… Sé que soy conocido por Los Archivos X, pero también hice muchos otros papeles como para ponerme a compararlos. Hace cinco años que no soy Mulder, con lo cual eso ha quedado demasiado lejos de mi mente. O sea que en la creación de Hank Moody nunca entró Mulder en mi mente, por eso no puedo ver a ambos y compararlos.
-¿Cómo preparás tus papeles?
-Bueno, creo que como cualquier otro actor… Tratando primero de entrar en el personaje para ver cómo se me parece y cómo piensa. Vuelvo al tema de la honestidad, hay como una adicción a ella en este personaje. Es adicto a la verdad, a decirla… ¿Es un adicto a las drogas? ¿Es ese tipo de adicto? Y sucede algo así como "no, no lo es". No es adicto a nada, excepto a decir lo que piensa.
-Pero parece escaparle a esa verdad con las drogas y el alcohol… ¿No es eso una contradicción?
-Estoy seguro de que lo es. La vida es complicada. La realidad está sobrevalorada, él sufre mucho. Yo creo que es un tipo que nunca está haciendo lo que debería estar haciendo en ese momento. Al parecer es muy talentoso, pero simplemente no lo hace. Y si te das cuenta de que no estás haciendo aquello para lo que se te puso en la Tierra, sufrís. No tiene a su familia. No está con la mujer que ama. No está con su hija. Entonces, son muchas las cosas que lo hacen sufrir. Toma todo lo que tiene a su alcance para sacarse ese dolor de arriba.
-Estudiaste Literatura en Yale y además sos escritor. ¿Qué sentís al interpretar a un personaje que también es escritor?
-Bueno, me he dado cuenta de lo complicado que es escribir. No tanto lo difícil como actividad, sino lo complicado por lo solitaria. La mayor parte de mi carrera he estado trabajando en proyectos colectivos. Dirigir es un trabajo en conjunto. Escribir en Hollywood incluso es muy colectivo porque todos los días llevás tu idea al set. Pero escribir ficción es el trabajo más solitario del mundo y no hay nadie que colabore contigo en eso. Entonces, también entiendo aquello de que, si fallás, fallás tú solo. Es como ser boxeador o jugador de tenis. No hay compañero de equipo a los que culpar.
-¿Podrías relacionar a tu personaje con la crisis de la mediana edad?… Si alguna vez tuviste alguna de éstas. Hank tiene bloqueo de escritores y tú tuviste que volver del cine a la televisión. Además, estuviste ocho años en la serie más importante de la televisión, la cumbre de la popularidad…
-No pienso mi vida de esa forma. En términos de crisis, yo creo que la vida se compone de una crisis tras otra. Si sos una persona creativa, cada nuevo trabajo, cada nuevo proyecto o experiencia, desata una crisis porque siempre estás intentando hacer algo nuevo. En cuanto a volver a la televisión…, insisto, no lo veo de esa forma porque apenas fue hacer doce episodios de una serie y fue fantástico. Creo que haber participado de algo tan bien escrito, superior a muchísimas películas que se hacen hoy en día, es un privilegio. Y todavía puedo tener tres cuartas partes de mi año para encarar otros proyectos, ya sea en películas como actor, o en televisión como productor, escritor, director o lo que sea. Creo que se dieron un montón de condiciones para este regreso.
-¿Sabés si tu personaje está basado en alguien del mundo de Hollywood? ¿Es esa tu posición sobre Hollywood y la industria fílmica?
-No, no está basado en nadie en particular. Hay formas de proceder del personaje o de encararlo que tienen que ver con cosas que leí, por ejemplo de Charles Bukowski, o con gente con la que trabajé… Pero mi actitud nada tiene que ver con Hank. O sea, hay algunos elementos donde puede encontrarse alguna similitud. Pero insisto, esto es una comedia. En la comedias se exagera mucho y se hacen cosas extremas. Éste es un tipo que está teniendo una temporada espantosa en Hollywood y trata de ser un intelectual de Hollywood.
-¿Crees que ya estás librado de la imagen de Los Archivos X? ¿Qué fue lo mejor y lo peor de ser parte de ese éxito?
-Honestamente, no pienso en esos términos. No siento algo como querer ser libre de un personaje o que éste es algo de lo que me libro. Por eso, no sé cómo responder esa pregunta. Pero lo mejor de Los Archivos X fue que fue una serie genial y que hasta hoy todos los que la hicimos estamos orgullosos de ella.
-¿Cuáles fueron los retos más grandes de hacer Californication?
-Bueno, como siempre, la comedia es lo más difícil de hacer, porque si hacés drama y lográs conmover a alguien, eso se considera algo bueno. Si se ve real, también es bueno, si el espectador se vincula con los personajes, también es bueno. Pero en comedia, el único camino es que la gente se ría. Entonces, cuando hacés comedia estás obsesionado con eso, con hacerlo lo más gracioso que puedas y, en el caso de nuestra serie, sin descuidar la realidad. Lo difícil es tratar de ser tan gracioso como adulto y verosímil.
-En la serie improvisaste un montón de líneas… aquí la improvisación tiene que ser inteligente y aguda…
-Bueno, tampoco es que improvisé demasiado. Creo que Tom (Kapinos, el escritor) es muy abierto a nuevas ideas, y si leo algo y lo trabajo más o pido que se revea alguna línea o sugiero cosas que puedan funcionar mejor, él no tiene problema. Pero cuando estamos en el set, es difícil improvisar. Creo que una de mis responsabilidades como actor es pensar de qué manera lo que está escrito puede funcionar mejor. Porque está escrito de cierto modo por algo en particular. Hay que hacerlo funcionar. Si tenemos tiempo, hasta es posible que hagamos tomas alternativas con otras opciones para comprobar cómo van quedando. Uno de los trabajos de ser productor ejecutivo es también darle la tranquilidad a los actores de que cada parte que se haga sea pensada entre ellos y quien escribe, porque nada bueno se saca de venir con las partes escritas y hacer la toma enseguida.
-Algunos han catalogado a la serie de pornográfica por algunas escenas. ¿Qué les responderías?
-Creo que eso es un concepto muy cerrado. Hay que definir qué es la pornografía. A mi juicio es la filmación de actos sexuales. Aquí no hay ninguno.
-¿Cómo se seleccionó a los otros actores?
-Simplemente con audiciones, el mismo proceso universal. Sabía del trabajo de Natascha McElhone, que hace de mi ex, y me gustaba mucho. Lo mismo pasó con Evan Handler, que es Charlie. Los demás hicieron su audición y allí tuvimos la suerte de encontrar gente como Madeleine Martin, que hace de mi hija, y Madeline Zima, que interpreta a la hija de Bill. Creo que Felicia Fasano, la responsable del casting, hizo un gran trabajo.
-Los Archivos X tenían una base de fans leales a la serie. Eso debe haberte dado numerosos beneficios al ir al supermercado o a cargar nafta. ¿Cómo es el feedback que te da la audiencia cuando caminás por la calle?
-Hace ya cinco años de Los Archivos X… Trabajé demasiado en otras cosas. La gente responde a ese trabajo en distintos escenarios y no sólo repite como loros mis líneas en series o películas. Pero la respuesta a este programa en particular fue muy fuerte… o me dicen que es el favorito suyo o me dicen que es uno de los más graciosos. Recién empezamos, estamos viendo qué pasa. Ya veremos.
-Hace unos minutos mencionaste a Charles Bukowski. ¿Quiénes son tus escritores favoritos y qué elementos de otros escritores usaste para crear tu personaje?
-Bueno, creo que mayormente son escritores asociados con la costa oeste. Está Bukowski, está James Elroy, John Fonte también… Quizá también (William) Faulkner, que no es de la costa oeste pero que es un novelista serio que hacía guiones para sustentar su escritura seria. F. Scott Fitzgerald también. Hay una corriente de novelistas serios que fue a Hollywood para hacer dinero fácil. Y también está Warren Zevon, que es un músico que estoy feliz de haber descubierto cuando estaba preparando esto. El tipo se volvió, para mí, el santo patrono de la creación del personaje Hank.
Gentileza Warner Channel
ImpactanteEIrónicaComedia
Californication es una comedia que se centra en la vida de Hank Moody (Duchovny), un novelista frustrado cuya carrera se ve complicada con sus incoherentes actos, sus desenfrenados deseos sexuales, las dificultades típicas de criar a una hija de 13 años -Becca (Madeleine Martin)- en Los Ángeles y la pasión que todavía siente por su ex esposa Karen (Natascha McElhone). Hank pone en evidencia su extrovertida personalidad, demostrando que puede ser una persona que se puede autodestruir y ser exitosa al mismo tiempo. Las bebidas, las drogas y las relaciones pasajeras son la excusa para no enfrentar una dura realidad. Esta nueva, atrevida e intensa serie de media hora será uno de los grandes estrenos de temporada de Warner Channel, señal en la que estará en pantallas desde el 6 de noviembre, todos los martes a la medianoche.
DD
David William Duchovny nació el 7 de agosto de 1960, en Nueva York. Estudió en la Universidad de Princeton y obtuvo el título en Literatura Inglesa en la Universidad de Yale. Mientras cursaba en Yale, comenzó a viajar diariamente a Nueva York para estudiar actuación. Poco después empezó a aparecer en obras "Off-Broadway". En 1987, dejó sus estudios de Doctorado para dedicarse tiempo completo a su carrera de actor. Conocido fundamentalmente por su papel del agente Fox Mulder en el exitoso drama Los Archivos X, Duchovny también participó en otros programas de TV como Sex and the city, Frasier y Life with Bonnie. Su carrera ha tenido además desarrollo en la pantalla grande, con títulos como la hace poco estrenada en carteleras uruguayas Parejas (donde hizo de marido de Julianne Moore), Si j´etais toi y Connie y Carla. En Californication actúa y produce.
Desde el 6 de mayo de 1997 está casado con la actriz Téa Leoni (41 años, Dick y Jane), con la que tiene dos hijos: Madelaine West (8) y Kyd Miller (5).