-¿Qué mostrará la tercera temporada de Vidas?
-La idea es acercarse a personas públicas tratando de explorar su lado menos público sin violar su privacidad.
-¿Por qué personas públicas?
-Por la convicción de que se puede lograr la intimidad visual, sonora y periodística que con las Vidas anónimas.
-¿Habrá programas hechos fuera de fronteras?
-Hemos grabado Vidas de uruguayos en Buenos Aires.
-¿Qué diferencias encontraste entre seguir a un ser anónimo y seguir a un famoso?
-Hay una radical: la persona pública tiene, por definición, una frontera entre lo que se conoce de ella y lo que no, algo que no sucedía con los anónimos. Si alguien es famoso lo es por algo y ese "algo" es lo que lo hace público y no tiene por qué mezclarse con su vida privada. La cuestión radica en saber cómo descubrir la intimidad manteniendo esos dos planos.
-¿Tenés miedo de quedar atado a Vidas?
-Miedos tenemos todos, lo importante es que no te paralicen. Creo que este ciclo es más de desatar que de atarse, sino hubiésemos hecho otro ciclo de anónimos.
-¿Cómo te resulta vivir y estudiar en España?
-La experiencia viene siendo excelente para ambos (mi mujer Chiqui y yo). Conocer un país y volver a estudiar Filosofía era algo en lo que pensaba desde hacía tiempo. Hicimos un grupo de amigos que hizo que todo fuera mucho más fácil. En octubre volvemos a Madrid para el segundo año del Doctorado, que culminaría en junio.
-¿Ves TV en España? ¿Comparás?
-Veo TV y no me parece gran cosa: tienen mucho más dinero que nosotros y eso se nota en megaproducciones que no siempre responden a programas de calidad. Creo que falta creatividad.
-¿Qué otra cosa te gustaría hacer en los medios?
-No hay proyectos concretos, mi trabajo en los medios tiene que ver más con un enfoque que quiero explorar que con un proyecto concreto en prensa, radio y/o TV.