Desde la Plaza Independencia hasta Carlos Roxlo todo fue una inmensa fiesta, la más popular de las que se celebran en Uruguay. El calificativo no es exagerado cuando se piensa en un desfile que reunió a 67 agrupaciones carnavaleras (46 de ellas participando en el Concurso Oficial), a través de las cuales se presentaron más de 2000 personas ante un público que inundó 18 de Julio.
Con una elevada temperatura ambiente, cada una de las agrupaciones divididas en murgas, lubolos, humoristas, parodistas y revista aportó su propio calor. En el desfile no faltó un merecido homenaje a Marta Gularte (uno de los pasajes más aplaudidos por la gente), algún cartel de protesta contra el gobierno, los cabezudos y cabezudas que agrupaban a homosexuales, lesbianas y travestis, los banderilleros que durante su tarea quisieron llevarse alguna nuca en la bandera, y muchas cosas más.
Tanto fervor y tanta alegría es entendible, llegó el Rey Momo y con él se pusieron en marcha los tablados, el Teatro de Verano, y la fiesta más popular y festejada por los uruguayos.
Texto: Gerardo Minutti