Tiene 26 años y en su corta carrera ha pasado por los más diversas tareas dentro de los medios de comunicación.
A los 18 años se fue sola a Europa a hacer trabajos de pasarela y publicidad gráfica a través de la agencia Elite. Más tarde, y de regreso, fue notera de la sección de deportes extremos del programa "En Orbita" (Canal 10) en donde llegó a tirarse de un paracaídas y a tatuarse la espalda ante cámaras. Llegó a interpretar a una joven modelo en el piloto de la serie "El subterráneo", con Osvaldo Laport (Canal 4). También fue co-conductora y productora del programa "Braking Point" por del Sol 99.5 y gracias a la radio fue a Ibiza a cubrir el verano pudiendo estar en contacto con otra de sus pasiones: los DJ.
Años después comenzó a vincularse a las Relaciones Públicas con la idea de ahorrar dinero para irse a trabajar a Buenos Aires. En Argentina ya había realizado diferentes comerciales y estos le habían abierto las puertas de Polka, la productora de Adrián Suar aunque nunca terminó trabajando para ella. Fue RRPP de W. Lounge y allí demostró su personalidad dinámica trasladando percheros, armando tarimas y corriendo de un lado para el otro atendiendo a los clientes. Así de un lugar a otro y habiendo seguido siempre un perfil particular que tuvo su punto máximo al casarse frente al mar en un ceremonia que incluyó a un Chamán, Natalia Méndez partió a Chile a probar nuevos rumbos. "Allí estoy trabajando en una productora de cine que se llama Stanley Films. En Chile es la productora más grande en cuanto a cinematografía y publicidad refiere. Yo allí hago producción ejecutiva y asesoría de imagen, además de que soy manager de seis directores que hacen publicidad, cortometrajes, largometrajes. Trabajamos para Centro América, hacemos películas, documentales para Discovery Channel. Es super divertido porque viajamos mucho", cuenta de su nueva experiencia.
Sin duda, a pesar de estar en Chile, Natalia no ha perdido su esencia. El contacto con la gente, su típico dinamismo y sus ganas de hacer cosas se mantienen y siguen generando proyectos. "Para este año, si Dios quiere, espero inaugurar un restaurante en Santiago de Chile con dos socios super divertidos y jóvenes. Tomé muchas ideas de lo que es W. Lounge y espero poder hacer una propuesta de música, colores, lindos ambientes. Además voy a seguir con mi trabajo con la publicidad y el cine".
Dentro de todas estas actividades, Natalia Méndez ve en Chile un lugar para progresar y eso también, según dice, le apena al compararlo con Uruguay. "Este año que pasó fue muy bueno para mí.
Me da como un poco de tristeza decirlo porque sé que por el Río de la Plata esta todo mal en muchos aspectos. Para uno que vive todo el año fuera del país y viene con toda la buena onda realmente pega fuerte. Me pasaron cosas buenas. Descubrí un país como Chile en donde se pueden hacer muchas cosas y en donde la gente tiene un gran potencial. Es un país en donde todavía no está todo inventado, está como emergiendo; por eso, si uno maneja las cosas con tranquilidad e inteligencia puede lograr muchas cosas. Si uno se queda en Chile, y espero hacerlo por mucho tiempo, tiene muchas posibilidades de crecer", aseguró. Pero esta situación, según comentó, no es excluyente para los uruguayos. Allá ha estado en contacto con algunos de sus compatriotas a los que considera muy destacados dentro de sus áreas, pero también ha estado con otros colegas de otros países haciendo, como era de esperar por su naturaleza, Relaciones Públicas. "En el medio de publicidad hay muchos uruguayos trabajando: buenos directores de fotografía, arte, cinematográficos; pero tampoco es mucha la gente. Hay sí más argentinos y con muchos de ellos estuve trabajando también. En la situación que se encuentra hoy en día Chile creo que todo el mundo está poniendo el ojo y la bala allí".