"Entre 2002 y 2007, mientras el mundo gozaba una inédita era de crecimiento, era fácil ignorar a esos socialistas europeos y a esos populistas latinoamericanos que denunciaban el modelo económico estadounidense como `capitalismo cowboy`. Pero ahora el motor de ese crecimiento, la economía estadounidense, se fue de rumbo y amenaza con arrastrar al mundo con ella. Peor aún, el culpable es el modelo estadounidense: bajo el mantra de menos gobierno, Washington falló en regular adecuadamente al sector financiero y permitió que le hiciera un temendo daño al resto de la sociedad. (Francis Fukuyama, The End of American Inc., Newsweek)