En Uruguay, la reconstrucción histórica, como la Justicia, tarda. Pero nunca falta quienes se ofrecen a darle un empujoncito, para que se mueva a mayor velocidad. Carlos Osorio, por ejemplo. El director del Proyecto de Documentación del Cono Sur del National Security Archive (NSA), una ONG con sede en Washington, estuvo en Uruguay y se contactó con el Poder Ejecutivo para ofrecer documentos ya desclasificados y, además, asesorar al gobierno en el tramiteo ante distintas agencias y dependencias de Estados Unidos.
Osorio, un salvadoreño nacido en Chile, ya había colaborado con el equipo que elaboró el informe Investigación Histórica Sobre Detenidos-Desaparecidos, publicado el año pasado y encargado por el Poder Ejecutivo. Pero Osorio quiere seguir descargando más y más documentos del NSA sobre los archivos uruguayos. En su última visita al país, el martes pasado, donó cinco colecciones de documentos -entre 5.000 y 6.000 fojas- para el Centro de Estudios Interdisciplinarios, referidos al Plan Cóndor, que estarán a disposición del público.
Y quiere ayudar al gobierno para que éste encare eficazmente los trámites para obtener documentos desclasificados de los que dispone el Ejecutivo de Estados Unidos (según Osorio, la administración central estadounidense produce cerca de 400 millones de documentos al año).
Por ahora, sin embargo, el gobierno uruguayo no tiene entre sus prioridades realizar petición alguna para que se desclasifiquen documentos del gobierno de Estados Unidos, más allá de la que ya se cursó y que refería la caso de la madre del actual senador Luis Alberto Heber, Cecilia Fontana de Heber.