"Ganaron las pantallas"

| "Quizá la respuesta de la gente contra el presidente Bush haya provocado la necesidad tan radical de cambio"

JESÚS RUIZ MANTILLA, EL PAÍS DE MADRID

-¿Dónde están los lectores?

-¿Dónde? Mirando las pantallas de sus computadoras, las pantallas de televisión, de los cines, de los DVD. Distraídos por formatos más divertidos. Las pantallas nos han derrotado. Ahí está la competencia, la dura competencia. La de las pantallas.

-¿Cómo deben combatir contra eso los escritores?

-No lo sé. No me lo planteo seriamente. Sólo le puedo decir lo que ha ocurrido: que han ganado la batalla sobre las páginas.

-¿Tampoco confía en el tan alabado "Kindle`, el libro electrónico que acaba de aparecer ?

-No lo he visto todavía, sé que anda por ahí, pero dudo que reemplace un artefacto como el libro. La clave no es trasladar libros a pantallas electrónicas. No es eso. No. El problema es que el hábito de la lectura se ha esfumado. Como si para leer necesitáramos una antena y la hubieran cortado. No llega la señal. La concentración, la soledad, la imaginación que requiere el hábito de la lectura. Hemos perdido la guerra. En 20 años, la lectura será un culto.

-¿Y los lectores serán una especie de gente rara, de espectros?

-No, no, tampoco. Será un hobby minoritario. Unos criarán perros y peces tropicales, otros leerán. Como lo que es hoy leer poesía. Existen poetas, se les publica, pero los lectores de poesía son una minoría. Eso ocurrirá.

-¿Los escritores tampoco serán esas voces que cualquier sociedad necesita?

-Existirán. Pocos se ganarán la vida con ello. Pero no hablo del final de ningún género, como la novela, eso que se habla tanto. Hablo de la muerte del lector, lo que en Estados Unidos ya es un hecho.

-¿Se ha recrudecido el racismo contra los judíos en Estados Unidos estos últimos años?

-No. No nos libramos en este país de sujetos rencorosos y rabiosos. Con una persona que lo haga ya resulta suficientemente desagradable.

-Como autor que refleja el tiempo en el que vive, si La mancha humana fue su libro de la era de Clinton, Sale el espectro es el de la era de Bush. ¿Cómo será el de el Estados Unidos de Obama?

-Quién sabe. No podemos predecir nada. En nuestras vidas podemos programar los próximos cuatro años. En política es un misterio. ¿Quién se habría imaginado el desastre de Irak?

-¿Qué quedará de Bush?

-Mucho daño. Mucho daño. Tan sólo si lo miramos en cifras, ha llevado al país a la bancarrota. Ha destruido en el mundo nuestra reputación moral. Ha matado cientos de miles de iraquíes sin razón. Ha sido un desastre, el peor presidente de nuestra historia. Siguiendo en ese terreno, no sé qué ocurrirá con Hillary y Obama. Quizá la respuesta de la gente contra la era de Bush haya provocado esta necesidad tan radical de cambio. La primera vez que un negro y una mujer compiten por la presidencia con posibilidades. Esta avalancha de gente que quiere votar en las primarias y de entusiasmo por sus respectivos candidatos es una reacción clara a la era de Bush. La necesidad de hacer algo, de arreglar las cosas.

-Hace 10 años sí que habría sido política ficción, lo de Obama.

-Sí, claro. Fue Bobby Kennedy hace 40 años quien dijo que en 50 tendríamos un presidente negro. Más o menos se acercó. Una de las ventajas de cómo se desarrollan estas primarias es que están despertando ilusión en todo el país hacia los demócratas. Están convenciendo a mucha gente. Pero si Obama gana esta etapa, todavía, para la elección final, debe vencer muchos prejuicios y barreras.

-Lo que ocurre es que se está convirtiendo en un auténtico fenómeno de masas.

-Es muy listo, es brillante. Tiene un discurso articulado, posee esa energía contagiosa, joven y poderosa. Es muy esperanzador para la gente. Los demócratas parecen encantados de votar por alguien así. Cuando era niño, recuerdo que elegimos delegado de clase al único niño negro que teníamos y todos nos sentimos tan bien con nuestras conciencias...

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