El propietario de camiones Julio Capote llamó a la redacción de Qué Pasa para realizar algunas apreciaciones a propósito del accidente de tránsito del 12 de agosto de 2007 en San Jacinto entre un ómnibus y un camión de su propiedad, mencionado en el informe de portada de la edición pasada. El empresario llamó para decir que su empleado nunca estuvo preso porque "no tuvo la culpa; la culpa la tuvo el chofer del ómnibus (fallecido en el accidente), que había bebido y se durmió". Capote agregó que el camionero Waldemar Weiss frenó pero no pudo evitar la colisión. Familiares de las víctimas mortales que viajaban en el ómnibus se habían mostrado sorprendidos por haber visto al camionero manejando nuevamente en ruta.