Antecedentes: La República Popular de China fue fundada en 1949 por el Partido Comunista chino. Su presidente, Mao Zedong, gobernó el país por cerca de 30 años. Después de ganar poder en 1978, dos años después de la muerte de Mao, Deng Xiaoping introdujo reformas económicas. Desde 1989 a 2002, Jiang Zemin ejerció un liderazgo más colectivo. El Partido Comunista es conducido, ahora, por Hu Jintao, quien también es el presidente del país. La facción de Jiang mantiene su influencia.
Estructura política: El Partido Comunista domina el gobierno. Hu es secretario general del partido, presidente de gobierno y jefe de la Comisión Central Militar, que controla las Fuerzas Armadas. Wen Jiabao lidera el gobierno como primer ministro. El comité del politburó es el principal cuerpo a la hora de tomar decisiones. El Congreso Nacional Popular es apenas un trámite. La Conferencia Popular Político Consultiva agrupa a entidades políticas, sociales y religiosas dentro de una institución sin ningún poder. No hay una oposición política firme al Partido Comunista, y la disidencia es suprimida con firmeza. Hu Jintao ha tomado principalmente una línea autoritaria, a pesar de que en meses recientes se ha venido tolerando una sorprendente cantidad de debate público. Los ciudadanos chinos raramente escuchan sobre los problemas oficiales: ningún funcionario fue castigado por el contagio de Sida a 55 mil a través de transfusiones de sangre. La corrupción continúa dañando la reputación del Partido Comunista. Como se esperaba, ciudadanos insatisfechos han optado cada vez más por las protestas públicas, que son rápidamente suprimidas por el gobierno.
Temas políticos: Los líderes chinos quieren que se mantenga la liberalización económica y el crecimiento sostenido a la vez que endurecen el control político. Reconocen que muchas personas aún no han recibido los beneficios desde que se lanzaron las reformas económicas a finales de la década de 1970, y esas grandes cantidades de ciudadanos en condiciones de inequidad constituyen una desventaja política. Por consiguiente, el balance del desarrollo económico ha sido alterado en favor de las prioridades sociales. La economía se está abriendo, tras el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio en 2001, y el gobierno continuará avanzando en la liberalización. Un sector privado, conformado por intereses domésticos y extranjeros está siendo fuertemente alentado a expandir y complementar el sector estatal. Una nueva ley de propiedad irá en la senda de intentar mantener contenta a la creciente clase media.