Marcela Moretti
-¿Fue buena la estrategia argentina de pedir una medida cautelar en La Haya cuando era sabido que no iba a prosperar porque hoy las plantas de celulosa no generan ningún daño?
-Era lo que teníamos en el momento. Es una estrategia que va a ser muy larga, y vamos a tener que aportar muchos elementos más porque, si bien nosotros estamos convencidos, falta convencer a la Corte Internacional de La Haya.
-¿Cuál es la estrategia tras el fallo?
-Lo primero es una reunión con la Cancillería argentina para hacer un análisis conjunto del resultado obtenido hasta ahora. Ahí la idea es plantear estrategias que en lo posible encuentren unidos a la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y al gobierno. Queremos una sola línea de lucha y que de ninguna manera una parte entorpezca a la otra.
-¿Cuáles son los argumentos para intentar trabar los créditos que piden Botnia y Ence?
-Las plantas contaminan y no pueden instalarse en un lugar donde no está dado lo que en Europa llaman licencia social. O sea, el apoyo del pueblo vecino, en este caso Gualeguaychú. Es un río compartido y cada país tiene, por lo menos, el 50% de la verdad.
-Si Botnia y Ence hubieran intentando instalarse en Argentina, ¿usted se hubiera opuesto?
-En Gualeguaychú esas plantas no se instalarían. No podría decirte en otro lugar de Argentina.
-¿Qué hacen respecto a la contaminación de las plantas que funcionan en su país?
-Desde que trabajamos organizadamente hemos intentado llegar a todos los lugares, inclusive a los estamentos oficiales, haciendo reclamos para que esas plantas también funcionen como corresponde. Hay un dato que marca la diferencia. La cantidad de producción de Argentina es infinitamente más baja de lo que producirían las dos plantas de Fray Bentos.
-¿Le preocupa que con el regreso de las protestas puedan haber hechos de violencia?
-Tengo una postura de cercanía con el pueblo uruguayo y lo he manifestado incluso cortando la ruta. Me preocupa y por eso intentaría por todos los medios que esto se resuelva a nivel político, diplomático y científico, y que no tuvieran que participar los pueblos como nos toca a nosotros.
-¿Si ustedes no hubieran protestando Néstor Kirchner estaría haciendo algo?
- La realidad nos dice que no. Llegamos a este punto por las manifestaciones que se hicieron. Ahora el gobierno lo ha asumido como propio y gracias a esta situación se hará un plan ambiental que contemple todo lo que está mal. Esperamos que no quede todo en la declamación sino también en la acción.
-¿Hay un culpable de la situación?
-Si tuviera que dar un culpable diría que la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU) no funcionó como tenía que funcionar. Ese era el estamento que tendría que haber previsto instancias que no se dieron. La CARU tiene representantes del gobierno argentino y del uruguayo, así que se podrían trasladar las responsabilidades hacia arriba, en los gobiernos.