Se tiende a lo básico pero con toques de diseño

| Es argentina, tiene 36 años, hace 10 que trabaja en BIC y hace tres que lidera la oficina local de esa multinacional, que vende 7,5 ítems a cada uruguayo por año. Licenciada en marketing y en administración de empresas, asegura que la marca de origen francés es exitosa porque ofrece productos simples y de alto rendimiento, que siguen satisfaciendo a un consumidor cada vez más sofisticado y tecnológico. Le gusta la lectura y la rambla montevideana. Es divorciada y está en pareja con un uruguayo.

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POR GABRIELA ROCHA - grocha@elpais.com.uy

La firma nació en 1945 en Francia fabricando la conocida BIC Cristal, y luego fue sumando muchos otros productos ¿Qué tienen en común?

Así es, a lo largo de los años se fueron incorporando categorías, a veces a través de desarrollos propios y otras por adquisiciones de empresas. Lo común de todos esos productos es el plástico y también la filosofía de que son masivos, simples y que responden a una necesidad cotidiana, buscan simplificar. También la confiabilidad, que sean desechables pero de calidad y alto rendimiento.

¿Cómo se compone esa cartera?

Debemos estar cerca de los 800 códigos distintos. Trabajamos obviamente en la línea de escritura, encendedores de bolsillo y de cocina, afeitadoras, pilas, BIC Sport -la línea de deportes acuáticos, surf, windsurf, kitesurf-, también tenemos una línea de productos promocionales que llevan logos de otras marcas.

¿Cuándo llega la marca a Uruguay?

En 1975 vino la subsidiaria y en ella somos hoy 25 empleados directos. La empresa está presente en más de 160 países. En Latinoamérica la producción está en Manaos, México y Ecuador.

¿Por qué cree que algunos productos de BIC son casi genéricos en su rubro?

Porque cumplen la promesa de la calidad. También se ve el rendimiento; por ejemplo, un encendedor BIC dura 3.000 encendidas y cualquier otro que venga de Asia dura entre 700 u 800. Además, tiene un perfil de marca asociado al consumidor, al que acompaña, le simplifica la vida, lo ayuda.

¿Qué participación de mercado tienen en Uruguay para cada categoría?

En bolígrafos 40%, encendedores 80%, afeitadoras 28% y pilas 10%.

¿Cuál es su competencia más fuerte?

En escritura y encendedores son los productos de baja calidad que vienen de Asia o India; calculamos que hay unas 4.000 empresas que hacen bolígrafos en Asia y de encendedores deben ser unas 6.000. El consumo de esos productos tiene que ver con períodos cíclicos; por eso la marca ha ido lanzando otros productos para que no sea tan costoso acceder a un encendedor BIC, por ejemplo. En otras categorías tenemos sí marcas que compiten; por ejemplo, Faber Castell es el líder en lápices de colores.

Hablaba de la simpleza como rasgo de BIC; sin embargo, en más de 60 años el consumidor se ha sofisticado...

Lo cierto es que la escritura no tiene ese papel tan protagónico como lo tenía antes, entonces la gente quiere otro tipo de productos por lo que se han ido desarrollando otros de mayor valor. La BIC Cristal es más utilizada en oficinas, pero cuando uno va a elegir para uno elige productos diferentes, un bolígrafo retráctil, con diseño, de colores más atractivos, con tintas de colores. Después los más sofisticados optan por la parte de escritura fina.

¿La tecnología repercutió en las ventas de los productos masivos de escritura?

Se han dado dos tendencias paralelas. Uno es el avance de la tecnología y de la generalización en el uso de la computadora. Pero por otro lado el nivel de escolaridad, y sobre todo en los países de Latinoamérica, era mucho más bajo de lo que es hoy; entonces, se van incorporando más consumidores para escritura. Además, hace 10 o 15 años sí había una sensación de que la tecnología era una amenaza muy fuerte, pero lo cierto es que la necesidad de los productos de escritura va a seguir estando.

Hay también una tendencia de volver a lo básico...

Es que en definitiva la escritura es parte de la personalidad de la gente. El año pasado hicimos una acción con Freeway que consistió en hacer esa revista a lapicera y a los columnistas les gustó mucho la idea de poder escribir con su letra porque es algo muy propio. Hay una movida mundial en ese sentido.

¿Qué sucede con la célebre afeitadora Bic amarilla? ¿se sigue vendiendo bien?

Tiene su público pero la realidad es que la tendencia es ir a productos con otras prestaciones. Hace tres años lanzamos la primera afeitadora de tres filos en Uruguay, la Comfort 3, que crece con porcentajes muy altos año a año, ya que responde a necesidades de un producto más sofisticado.

¿Qué otras tendencias detecta?

Los productos básicos con un toque de diseño como para darle más personalidad. Por ejemplo, los portaencendedores, o series limitadas de encendedores. Localmente desarrollamos por ejemplo "series del Uruguay", que tenía paisajes de Colonia, de Punta del Este y vendimos unas 200.000 unidades. Y después otro tipo de diseños genéricos o cambiamos la paleta de colores. Los jóvenes quieren diferenciarse y no tener el mismo encendedor o bolígrafo que el padre. Asimismo, se ve una tendencia hacia bolígrafos más sofisticados, los de tinta gel. Y en los últimos años han crecido mucho los portamina. Esa es una tendencia global, EE.UU. no vende lápices de grafito.

¿Qué diferencia al consumidor local?

Es conservador y confía mucho en la marca, aunque también le exige y no se conforma con un producto cualquiera. En Uruguay vendemos anualmente unos 25 millones de unidades BIC, que da unas 7,5 unidades por habitante; es un número alto para lo que es la media de BIC en América Latina.

Araña los US$ 6 millones

¿Cuánto factura la empresa en Uruguay?

En el ejercicio 2008, el último cerrado, 4,3 millones de euros (unos US$ 5,8 millones).

¿Cómo resultó el comienzo de clases?

Hubo un crecimiento de un 6%, bastante por encima de las expectativas.

El año pasado quedamos muy conformes en cuanto a que la crisis global acá realmente no impactó tanto y creemos que este año se va a retomar la senda de crecimientos más altos que se tenían antes de 2008.

Los costos laborales son una amenaza en el país

Ha estado en varios países de la región ¿Qué ventajas comparativas cree que tiene Uruguay?

Creo que Uruguay tiene muchas oportunidades, sobre todo gracias a Argentina, que está perdiendo muchas. Tiene una oportunidad con la carne, pero además debe desarrollar otras industrias que tengan mayor valor agregado. El nivel de educación es muy bueno, aunque se puede especializar más y también extender hacia más población, pero es un nivel mayor comparado con otros países de Latinoamérica. Pero por ahí está medio desorganizado el tema, no hay una política de largo plazo, sino más bien de oportunidad. Y la gran amenaza que puede llegar a tener el país es el tema laboral, porque todas esas industrias son fuertes en costos laborales; mientras no se controlen un poco más esos costos, es difícil desarrollar industrias de servicios.

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