Mayor no implica mejor

| Si el nuevo equipo gerencial fracasa en disminuir los costos de los servicios financieros, el precio de las acciones de la firma caerá aún más

DAVID PAULY | BLOOMBERG MARKETS

Charles Prince, el CEO del Citigroup Inc. desde 2003, ha estado efectuando cambios en la alta gerencia de la mayor institución bancaria de Estados Unidos y atacando los gastos en un intento por alcanzar los niveles de ganancias de sus rivales en el sector financiero.

Sin embargo, Prince, de 57 años de edad, podría está condenado al fracaso. Citigroup, un gigante en banca comercial, negocios bursátiles, banca de inversión y hedge funds, puede ser sencillamente demasiado grande para administrar. En 2006, esta compañía de servicios financieros, con sede en Nueva York, registró US$ 90.000 millones de ingresos netos y US$ 22 millones de utilidades. Con sólo un tibio apoyo de los inversores en años recientes, el valor de Citigroup en el mercado bursátil el 7 de marzo pasado era de US$ 246.000 millones, lo que lo colocaba en el cuarto lugar en el mundo.

Ahora Prince confronta la ley de los grandes números. Cuanto mayor se vuelve una compañía, más difícil le resulta crecer al ritmo que lo hacía cuando era más chica. Este año Prince estaría en condiciones, por ejemplo, de cerrar la brecha en materia de ganancias con sus competidores en banca de inversión como Goldman Sachs Group Inc. y Morgan Stanley, pero no podría reportar una ganancia total lo suficientemente grande como para impresionar a los inversores.

El tamaño de Citigroup no ha ayudado a sus accionistas en años recientes. Durante el quinquenio finalizado el 28 de febrero pasado, el promedio del retorno total -apreciación del paquete accionario más dividendos- fue de 7.1% en comparación con un promedio de 9.7% registrado por las 88 acciones incluidas en el "500 Financials Index" de Standard & Poor`s. La caída de la Bolsa de Valores a principios de marzo pasado barrió la recuperación del valor de las acciones que había comenzado en diciembre de 2006 luego que Charles Prince promoviese a Robert Druskin a presidente y jefe de operaciones (COO) con instrucciones de presentar un plan de reducción de costos en el corto plazo. En febrero de este año, Prince también contrató al jefe financiero de American Express Co, Gary Crittenden, como CFO de Citigroup, reemplazando a Sallie Krawcheck, quien retornó a su antiguo puesto de directora de bolsa y banca privada de esta institución. Si el nuevo equipo fracasa en disminuir los costos de los servicios de la organización, el precio de las acciones de Citigroup Inc. caerá todavía más.

MAL DE MUCHOS. Algunas otras grandes compañías comparten los problemas de tamaño de Citigroup. Es el caso de General Electric Cº y de Microsoft Corp. que tienen valores bursátiles mayores que los de Citigroup y aun peores utilidades. El retorno total de las acciones del conglomerado GE en el último quinquenio ha sido, en promedio, menor al 1%. Microsoft, con su monopolio del software de las computadoras personales, tuvo una utilidad promedio de 2.4%.

Exxon Mobil Cº, la empresa con el mayor valor de mercado en el mundo, que se cotizaba a US$ 408.000 millones el 7 de marzo pasado, podría ser una excepción. El gigante petrolero es aparentemente más fácil de manejar por tener un foco de actividades más definido -encontrar petróleo crudo, refinarlo y venderlo- que otras compañías con una mayor diversificación.

BANK OF AMERICA. La actual performance de Citigroup parece aún peor cuando se la compara con la de su rival, el Bank of America Corp., el segundo banco de los Estados Unidos. Los accionistas de esta institución se han beneficiado de un retorno anual del 14%, en promedio, durante el período 2001-2006. Este banco con sede en Charlotte, Carolina del Norte, actualmente cuenta con el 9% del total de los depósitos bancarios estadounidenses, situándose muy próximo al nivel máximo del 10% permitido por la legislación norteamericana.

El Bank of America es también un comprador serial. Su adquisición más reciente, la de MBNA Corp., le hizo duplicar con exceso la recaudación de su tarjeta de crédito en 2006 y contribuyó a aumentar las ganancias de ese año a un récord de US$ 21.000 millones. Esa cifra igualó las utilidades de General Electric y estuvo muy cerca de las de Citigroup. El valor del paquete accionario del Bank of America -US$ 226.000 millones, según cotizaba en la Bolsa el 7 de marzo pasado- se está acercando al de Citigroup. ¿También se está volviendo el Bank of America demasiado grande para gerenciar?

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