Chance mundial para Brasil

| La gran economía de Sudamérica apunta al evento de 2014 para posicionar su imagen y promocionar su turismo en el exterior. Apuesta muy fuerte a la región.

 20100827 800x433

L.G.

La Copa del Mundo que se disputará en 2014 y los Juegos Olímpicos que albergará Rio de Janeiro en 2016 conforman un período único para mostrar Brasil al mundo, asegura el ministro de Turismo de ese país, Luiz Barretto. "No va a haber otra oportunidad como esta". Por eso, el gobierno de la mayor economía sudamericana ya inició una fuerte campaña para aumentar su número de visitantes extranjeros, algo que, sostiene el funcionario, puede repercutir beneficiosamente para el mercado turístico en toda la región; con Brasil como mascarón de proa, claro.

La primera etapa de esta campaña, Brasil te llama, consta de una inversión de 30 millones de dólares para este año en diferentes formatos (publicidad televisiva y en prensa gráfica, películas, folletos, libros, cartelería callejera e Internet, uno de cuyos ejemplos es el film promocional Sonidos de Brasil, dirigido por Fernando Meirelles). Barretto espera que llegue a unas 400 millones de personas en cien países. "El destaque principal lo tendrá América del Sur", afirma Barretto en un encuentro exclusivo con Domingo en Montevideo, durante su gira por los países del continente, en las que se ha contactado con las autoridades del sector (como su par uruguayo, Héctor Lescano) y operadores turísticos.

La razón es simple: de los algo más de cinco millones de turistas extranjeros que llegan a Brasil por año, el 43% proviene de la región. Por eso, el gasto en pauta publicitaria en esta parte del mundo para promocionar sus principales destinos turísticos (unos US$ 4,5 millones) aumentó en 2010 en casi un 600%. En Uruguay particularmente, ese incremento es mayor: más de 2.000%, alcanzado los 400 mil dólares. "Simplemente considerábamos que antes era muy bajo", dice el jerarca a modo de explicación.

mirando cerca. Este énfasis en la región tiene dos razones: una es la característica del flujo turístico internacional, la otra surge de los resultados de una encuesta realizada por el Ministerio de Turismo de Brasil en Sudáfrica durante el último Mundial.

"Brasil, como Sudáfrica o Australia, está a más de cinco horas de vuelo de Europa y Estados Unidos. Es considerado un turismo de `largo alcance`, el cual representa sólo el 30% de los viajes. Entonces, no disputamos la integralidad del mercado turístico mundial. Yo siempre bromeo que el presidente Lula está haciendo un excelente gobierno, ¡pero no ha conseguido mudar a Brasil al hemisferio Norte!", se permite la chanza el ministro. Así las cosas, mirar al vecindario se vuelve imprescindible.

Sobre la encuesta, ésta fue realizada a 4.835 personas en las nueve sedes de la última Copa del Mundo. El estudio arrojó que el 46% de los visitantes extranjeros provenían de Europa y un 12% de México y Estados Unidos. De América del Sur, poco más del 25% y de África, continente que albergó el evento, solo llegó el 6% desde los países vecinos al organizador.

Esos números le permiten a Brasil ser optimistas, tomando en cuenta a sus vecinos. "A diferencia de Sudáfrica, en América del Sur sí hay una cultura del fútbol, lo tenemos en la piel. Además, la renta per cápita de nuestros países es superior a la de los africanos", afirma Barretto.

En Sudáfrica hubo 350 mil turistas extranjeros que gastaron unos 675 millones de dólares. Para Brasil 2014, las autoridades esperan la llegada de 600 mil visitantes del exterior. Eso, más tres millones de brasileños ("Un Uruguay entero", al decir de Barretto), circulando por las doce sedes. Es que el mercado interno sigue representando aproximadamente el 85% del turismo en ese país, situación que, admite el funcionario, hace que siempre aparezca como prioritario a la hora de trazar políticas en el sector.

INTEGRACIÓN. Por raro que suene por estas latitudes, donde el Carnaval de Rio o las playas de "Floripa" son opciones frecuentes a la hora de pensar en viajar, Brasil no es un gran actor del turismo mundial. Lo mismo puede decirse de América del Sur. El ministro señala nuevamente al "largo alcance" como el principal responsable de esta situación. De 2003 a hoy, el subcontinente atrajo en promedio el 2,2 de los turistas internacionales; y dentro de éste, a Brasil -el primer destino regional- le correspondió el 25,6%. En los últimos años, este país ha recibido unos cinco millones de visitantes extranjeros, lo que lo ubica por el número 45 a nivel mundial respecto a este indicador (a Francia, al tope, van unos ochenta millones). Si las previsiones de Barretto se confirman, en este 2010 este rubro dejará en ese país "una receita de US$ 6.000 millones, la mejor de toda su historia". En EE.UU. y en 2008, se superaron los 110.000 millones de dólares por este concepto.

Para Barretto, la oportunidad que genera el Mundial debe ser aprovechada por toda la región en acciones conjuntas. "La Copa no debe ser una promoción de Brasil o de sus doce sedes, sino una promoción integrada de América del Sur. ¿Por qué no organizar rutas integradas? Por ejemplo, un turista europeo que viaja al Amazonas puede también ir al Cuzco o a Machu Picchu, ¿por qué no? Otro que venga a San Pablo, Curitiba o Porto Alegre, ¿por qué no a Punta del Este o Montevideo también? En la última reunión del Mercosur nos reunimos los ministros de Turismo y ya hablamos de coordinar acciones integradoras", sostiene.

La finlidad de esta ofensiva de promoción turística es que para 2020 el número de visitantes extranjeros se duplique (unos diez millones) y que el gasto de los visitantes se multiplique por cuatro (o sea, un 300% más). Más a corto plazo, se espera que esta tendencia creciente tenga un "pico" en 2014, año del Mundial, con ocho millones de turistas que dejen US$ 9.000 millones en el país. Al menos según las afirmaciones de Barretto, el resto del subcontinente se vería beneficiado de la estela que dejaría Brasil.

IMAGEN. Películas promocionales como Sonidos... de Meirelles son la imagen turística que quiere dar Brasil. Desde lo agreste del Amazonas a la sofisticación de San Pablo, de las playas a los emprendimientos industriales pujantes. Barretto no oculta su malestar sobre el poco conocimiento de su tierra en el hemisferio Norte, así como se lo nota algo incómodo cuando se le pregunta sobre los casos de violencia e inseguridad en las grandes urbes norteñas. Sobre esto último, si bien asegura que bajaron todos los índices de criminalidad, admite que requiere "una batalla y una lucha constante" de los gobiernos estaduales y federal. Y es evidente que Barretto, además de ser un evidente cultor del eslogan nacional O mais grande do mundo, está muy compenetrado con la idea de su país como futuro actor de privilegio en la escena mundial. Y como tal, lo promueve con énfasis.

"Yo quiero proyectar la imagen de un Brasil del siglo XXI. En la encuesta de Sudáfrica, el 80% de los europeos nunca estuvieron en Brasil. Además, muchos norteamericanos creen que nuestra capital es Buenos Aires o que somos un país lleno de indios. Brasil es mucho más que el Carnaval o que Rio de Janeiro. Está el nordeste, está el Pantanal, hay en San Pablo un gran centro de negocios, Brasilia como Patrimonio Histórico de la Humanidad, el ecoturismo, la gastronomía, el turismo de aventuras, las minas históricas, un gran circuito de golf y hasta la mayor gay parade del mundo. Quiero proyectar el Brasil que camina a ser la quinta economía del mundo, el de Embraer, el de Itaú, el de Petrobrás, el de un país que tiene cien millones de consumidores. Lo que queremos mostrar es toda esa diversidad y pujanza, junto con la alegría y nuestro jeito simpático".

Quieren 300 mil turistas uruguayos al año

Paulista de 47 años, el ministro Luiz Barretto es torcedor del Sao Paulo. Así, reconoce como ídolos a Pedro Rocha y Pablo Forlán primero, Darío Pereyra después, y más acá en el tiempo a Diego Lugano. Y deja claro, en su escala montevideana de la gira regional, que quiere más uruguayos visitando a su país.

Según datos que maneja, Uruguay fue el sexto país que aportó más turistas extranjeros a Brasil en 2009, con 189.412 visitantes. Esos números quedan lejos de los de 2004 y 2005, cuando Uruguay ocupaba el cuarto puesto con más de 300 mil viajeros.

"Estos números pueden crecer mucho más, al menos recuperar lo que perdimos", señala Barretto. El ministro anhela que cada año "entre el 10% y el 12% de la población de Uruguay viaje anualmente a Brasil".

Barretto cree sin embargo que los números oficiales sobre el flujo de personas a uno y otro lado de la frontera (a Uruguay llegaron 263.414 brasileños en 2009, 268.765 en 2008 y 313.813 en 2007) son inferiores a los reales. Lo difícil de controlar de la zona limítrofe terrestre es la causa señalada. "He hablado con Héctor (Lescano, el ministro de Turismo) que estos datos son muy poco fieles. Habría que adoptar una nueva manera de contabilizarlos, establecer un nuevo mecanismo entre los ministerios y las aduanas como las que hay en Europa para lograr mayor precisión".

Perfil. El 51% de los uruguayos que van a Brasil lo hacen por placer (a Santa Vitória do Palmar, Florianópolis, Foz de Iguacu y Rio de Janeiro), el 29% por eventos y negocios (San Pablo, Porto Alegre, Rio de Janeiro y Curitiba) y el resto va por "otros motivos" (Santa Vitória do Palmar, Porto Alegre, San Pablo, Chuy), según datos oficiales del gobierno norteño. El 98,4% manifiesta intenciones de volver a Brasil.

Eso sí, el uruguayo es un turista bastante económico. El promedio de gasto diario de un visitante extranjero en Brasil es de US$ 68 si viaja por placer y US$ 175 si es por negocios; si se trata de un uruguayo, se habla de 32,4 y 116,5 dólares, respectivamente.

"Hay que tomar en cuenta que los uruguayos, no suelen quedarse en hoteles, como los europeos o estadounidenses, sino que se hospedan en alguna casa, con lo que terminan pagando menos", afirma el ministro Barretto.

Casi el triple de vuelos que en 2005

Acá los norteños sí gastan

Entre Brasil y Uruguay hay 69 frecuencias semanales, en tres distintas líneas aéreas (Pluna, Gol y TAM), con 8.450 asientos. De acuerdo con Barretto, cinco años atrás había 24 vuelos a la semana. "Creo que son suficientes, aunque todo se puede mejorar".

En lo que refiere al ingreso de turistas brasileños a Uruguay, el primer semestre de 2010 presentó una mejora de un 24,8% respecto a ese mismo período de 2009. De 132.717 se pasó a 165.652, según datos del Ministerio de Turismo de Uruguay.

Al revés de lo que ocurre con los uruguayos en Brasil, el turista brasileño en Uruguay es más gastador que el promedio de visitantes. Durante el primer semestre de este año, la media total de gastos fue de 93 dólares por día; en el caso de los brasileños, US$

111. En ese período de 2009, la relación fue de US$ 79 y US$ 96, respectivamente.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar