Deudores de su propio hijo

| Unas 3.700 demandas de pensión llegaron a los juzgados en 2008, cifra que crece cada año. La situación busca mejorarse con listado de morosos en Banco Central.

 20090523 360x250
El País

MARÍA INÉS LORENZO

En 2008 el número de demandas por pensión alimenticia aumentó significativamente con respecto a años anteriores. Más de 3.700 casos ingresaron a los juzgados, y se estima que casi la mitad de los padres no cumple con su obligación de pago para con sus hijos. Si bien en Uruguay existe una ley que sanciona con tres meses de prisión a aquellos incumplidores, en la práctica nadie ha terminado en prisión. "Es una pérdida de tiempo porque entre que oficia el juez penal y se toman declaraciones, ni el hijo recibe el dinero que corresponde, ni se procesa a la persona", señala Beatriz Rodríguez, abogada de la Defensoría de Oficio de Familia.

Los demandantes -prácticamente todas madres- tampoco quieren que su ex pareja vaya a la cárcel porque desde allí no puede trabajar y menos pagar la pensión, agrega Patricia Espinosa, abogada particular en Derecho de Familia.

Sin embargo, esta situación podría verse modificada desde que a principios del año pasado comenzó a aplicarse una ley (No. 17.957) que prohibe a los padres obtener u otorgar créditos, abrir cuentas bancarias, y emitir o renovar tarjetas de crédito, pasados los tres meses de incumplimiento de la pensión. En tal caso, explica Espinosa, los datos de la persona se registran en una lista nacional como "Deudores Alimentarios", y luego se derivan al Banco Central, quien la comunica a ministerios, entes autónomos, empresas y servicios descentralizados para que éstos impidan todo tipo de transacción bancaria y/o negocio. "Sería como someter al moroso en un clearing de informes", ilustra Ricardo Pérez Manrique, Ministro del Tribunal de Apelaciones de Familia. En la práctica, esa coacción es más eficiente que la cárcel porque condiciona la vida de la persona, asegura Espinosa.

A fines de 2009 se verán los resultados que por ahora no son alentadores. Mientras que en 2006 el número de demandas por pensión alimenticia en Montevideo era de 2.590, el año pasado fue de 3.728, según los datos de la Oficina de Recepción y Distribución de Asuntos del Poder Judicial.

A partir de la experiencia, la abogada Espinosa tiene la percepción que algo más del 50% de los padres cumple con el pago, cuando antes de la nueva ley el porcentaje era bastante menor. Esta última apreciación se corrobora en una trabajo elaborado en 2005 por la economista Marisa Bucheli y la demógrafa Wanda Cabella, de la Facultad de Ciencias Sociales. El relevamiento, realizado entre 1.800 mujeres uruguayas separadas, divorciadas y con hijos menores de 21 años, arrojó como resultado que el 60% de las madres no recibía contribución económica del padre. Y no necesariamente era por falta de dinero, aspecto que hoy continúa vigente, asegura Cabella.

La investigación señala que si la pareja tuvo una convivencia más larga seguramente el hombre esté más dispuesto a colaborar, y su vínculo con los hijos sea además más estrecho. También influye el trato que tenía el matrimonio, ya que la probabilidad de que se pase la pensión cuando hubo muchas discusiones es del 30%, mientras que en el caso contrario la cifra asciende a 47%.

Lo cultural tampoco se queda atrás, sugiere el estudio, porque las chances de cumplir con esa obligación son mayores en los padres que finalizaron la educación terciaria (66%) que en los que no (19%).

La mitad de billetes. El pago de la pensión alimenticia es obligatorio cuando los hijos son menores de 18 años o mayores con discapacidad física, motriz o intelectual, explica Espinosa. Entre los 18 y los 21, depende de si trabajan y su sueldo les permite mantenerse. En ese caso, no tienen por qué recibir dinero.

Aunque la Ley 17.823 del Código de la Niñez y Adolescencia establece que lo máximo que se puede descontar para el pago de la pensión es el 50% del sueldo por mes, Espinosa señala que casi nunca se alcanza esa cifra. "Generalmente se destina un 20% cuando el reclamo involucra sólo a un hijo, y hasta un 30 o 35% cuando se tienen dos o más", detalla la abogada, y de inmediato aclara que los porcentajes pueden variar de acuerdo a las necesidades de los menores.

La situación se complica cuando el padre no tiene un sueldo fijo o no figura en la planilla. No se le puede descontar dinero ni tampoco registrarlo en la lista de Deudores Alimentarios, agrega Rodríguez, de la Defensoría de Oficio de Familia.

En tales casos, el juez deberá analizar exhaustivamente su estilo de vida, y en base a eso determinar la pensión alimenticia. En éste y todos los casos, la misma puede ser determinada en pesos, dólares, así como también se puede transferir en "especie", es decir, con el otorgamiento de una vivienda, el pago del colegio, cobertura médica, comida o vestimenta, indica Rodríguez.

"Se intenta que la pensión sea en dinero, pero puede haber un acuerdo entre los padres para que sea de otra manera, o mitad y mitad", explica su colega Espinosa, aunque confiesa que la "especie" suele darse más cuando el padre solicita al juez una rendición de cuentas porque entiende que el dinero no está bien administrado por la madre.

Según el Código de la Niñez y Adolescencia, el hombre también puede pedir información sobre el destino de su dinero cuando su ex mujer convive con hijos de otra pareja.

Factores que pesan a la hora de pagar

La probabilidad de que una mujer reciba de su ex pareja la pensión para sus hijos cuando los ingresos de ella aumentaron luego de la separación es del 29%, mientras que para aquellas con un sueldo igual o más bajo, la cifra asciende a 45%. Los datos se desprenden de un estudio realizado por la demógrafa Wanda Cabella y la economista Marisa Bucheli. La investigación revela que la transferencia dependerá también de lo que duró la relación de pareja. "Una convivencia más larga sugiere una mayor cooperación del padre", arguyen Cabella y Bucheli. Otro factor que pesa es la situación económica. "Sólo el 30% de los individuos situados bajo la línea de pobreza le pasa dinero a sus hijos, mientras que el nivel de cumplimiento alcanza 72% entre los que tienen mejor nivel".

Cuando se llega al delito de estafa

Otro problema para determinar la pensión es cuando el demandado falsea lo que gana porque quedó en malos términos con su ex compañera y/o hijos, explica desde la Defensoría de Oficio, la abogada Beatriz Rodríguez. Hay trabajos, por ejemplo, en los que liquidan menos sueldo del que realmente se gana porque hay relaciones de amistad de por medio, denuncia la doctora, y agrega que si eso se comprueba judicialmente, "se incurriría en el delito de estafa".

De ser así, la ley estipula que el progenitor no puede irse del país sin dejar garantías económicas suficientes al menor, y los jueces tienen la potestad de pedir (si lo solicita la otra parte) el cierre de fronteras para asegurar el cumplimiento de la norma.

Sin embargo, también hay madres que no demandan la pensión porque formaron una nueva pareja y prefieren que ésta cumpla las responsabilidades económicas como padre. "Tampoco lo hacen cuando ellas le quieren sacar el apellido del progenitor al menor", dice Rodríguez.

Otras mujeres no reclaman el dinero porque saben que el sueldo de su ex compañero apenas le da para vivir, cuenta el magistrado Pérez Manrique. El inconveniente es que con los años a veces se arrepienten de no haberla solicitado, y ahí el trámite de reclamo es más complicado. "La contribución del padre es un derecho irrenunciable e inprescriptible del menor y se debe hacer valer siempre, sin importar la solvencia económica o la situación personal en el momento de la separación", exhorta el juez.

Las cifras

17.957 Ley que establece que pasados los tres meses de incumplimiento, el progenitor pasa a una lista de deudores del Banco Central.

20% Porcentaje que generalmente se le extrae del sueldo al progenitor para la pensión de un hijo. Puede llegar al 30 o 35%.

50% Porcentaje de progenitores que actualmente se percibe que aportan para la manutención de hijos. En 2005 era de 40%.

3.728 Demandas de pensión alimenticia registradas en 2008, en Montevideo. En 2006, esa cifra fue de 2.590.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar