MARTÍN FABLET
Siempre me han cautivado los nombres japoneses y en especial, aquellos que significan algo gracioso en nuestro idioma. Probablemente sea el comentario propio de un tonto, desde ya pido disculpas, pero realmente me es difícil resistir a la tentación.
Mi profesor de idioma español, el queridísimo Antonio Mena Segarra, supo contarnos que, a principios del siglo XIX, tuvimos como embajador nipón a un barón de apellido Kagada. Curioso resultó que este singular representante no consiguió destacarse por su logros.
A veces una supuesta etimología de los nombres puede sugerirnos más de lo que pensamos sobre las cosas que nos rodean.
Muchas empresas japonesas con las que solemos comerciar, tienen nombres de fantasía para uso interno y otros for export. La razón es que conocen el efecto que sus nombres pueden llegar a lograr en un mercado foráneo; especialmente en lo que a seriedad de imagen se refiere. Algunas otras no prestan tanta atención a estos detalles, y se lanzan al mercado internacional con marcas no debidamente chequeadas en otros idiomas.
Hace bien poco nos contactó un fabricante de baterías de marca NoPoPo. Aunque usted no me crea, estas baterías tan gentilmente ofrecidas, tienen la particularidad de recargarse utilizando una combinación entre agua y orina.
Atendiendo al sugerente nombre, un atento consumidor podría inferir rápidamente que no necesitan de popo, pero sí de pipí. (Aquí otra vez la etimología de la palabra vuelve a brindar algo más de información).
La empresa en cuestión se llama Aqua Power Systems y asegura que para volver a la vida a sus preciadas baterías, no es necesario enchufarlas, sino orinarlas.
Las pilas NoPoPo vienen en dos únicos tamaños: la doble A y la triple A. Ambas funcionan a base de combinar líquidos, los cuales ingresan en las baterías a través de una pipeta previamente rociada con las evacuaciones líquidas de algún cristiano o cristiana. (No se preocupe que no es necesario estar en ayunas para la recarga).
Personalmente, entiendo que estamos frente al futuro de la energía auto producida, o mejor dicho, producida por uno mismo.
Según el fabricante, su mayor desventaja es que las pilas no soportan un gran número de recargas, aunque se dice que podrían llegar a almacenar energía hasta por diez años.
También es posible que en algunos países, la recarga de estas baterías en público pueda constituir un delito, aunque qué pasaría si uno se queda sin pilas en el reproductor musical en medio de la calle.
Si bien Aqua Power Systems está interesada en difundir su producto a nivel internacional, aún no ha anunciado su distribución fuera del Japón.
Seguramente, tendremos que esperar hasta el año que viene para poder orinar un pack de baterías NoPoPo.