MIGUEL BARDESIO
Si el venezolano Guido Antonini Wilson hubiera llevado un maletín antirrobo, otra sería la historia. Cuando el aduanero de Aeroparque se disponía a inspeccionar el equipaje, el hombre del maletín apretaba un botón y la valija hubiera disparado una sirena y una descarga de 50.000 voltios que dejaría atolondrado hasta al más robusto de los inspectores.
Los maletines antirrobo, sin embargo, no fueron ideados contra aduaneros, pero son muy útiles para llevar 800.000 dólares sin miedo a perderlos en manos de un delincuente.
Invento de la empresa uruguaya Amerex, los maletines ganan cada vez más mercado entre los "consumidores profesionales", como casas de cambio, ejecutivos de bancos o joyeros, dijo el director de la firma, Hugo Curiel. En Uruguay, ya salieron a la calle unas 400 unidades y se ha exportado a México, Brasil, Argentina, Colombia y Venezuela. El costo: 500 dólares aproximadamente.
"La idea es frustrar el robo sin el uso de armas o de obstáculos humanos. En la era digital, las soluciones deben ser tecnológicas". Ante un arrebato, no hay que resistirse porque metros después el dueño acciona la protección vía control remoto y la sirena y los pulsos de alto voltaje obligan al ladrón a soltar el botín y lo deja en evidencia. El control remoto, similar a uno de alarma de auto, tiene un alcance de hasta 100 metros, aunque conviene no esperar tanto.
En apariencia, los maletines antirrobo de Amerex son iguales a cualquier otro. El receptor ocupa adentro un pequeño espacio rectangular y sus baterías deben cargarse cada 20 días. La empresa, una Pyme de una decena de funcionarios, contó con financiación de la Dirección Nacional de Ciencia y Tecnología para crear el producto.
El Ministerio del Interior homologó el maletín porque la descarga eléctrica no es letal, ni provoca lesiones permanentes. "Lo único que logra es impedir que el ladrón mantenga el maletín", dijo Curiel.
La sola expresión "alto voltaje" ya mete miedo, pero en sí no mata. "Lo que mata o lastima es la energía; el voltaje es la velocidad de la electricidad. La usamos alta para que atraviese cualquier aislante, pero la energía es poca", dijo Curiel. Es decir que por más que el delincuente use guantes, chancletas de goma o un traje de surf, igual sentirá el impacto.
AUTOMÁTICO. El maletín antirrobo no solo impide el arrebato callejero sino que también puede dejarse en "vigilancia automática". Cuando el equipaje queda solo, el dueño acciona un interruptor dentro del maletín y así interpreta que a cualquier movimiento, se dispara la alarma y el voltaje.
La única forma de evitarlo es conocer la clave del cerrojo, que es igual a la de cualquier maletín, abrirlo y apagar el interruptor.
El mismo sistema está ya implementado por Amerex en mochilas y valijas de viaje, de mayor tamaño. En ciudades como San Pablo, donde el tráfico complica, se acostumbra a llevar valores en moto y con mochila. Pues para ellos se desarrolló este sistema, que tiene cada vez más salida.
Para carteras de mujer, la tecnología está desarrollada por Amerex pero aún no han iniciado el proceso de fabricarlas. "Estamos, por ahora, enfocados en el mercado de los profesionales de transporte de valores o de información", dijo Curiel en referencia también a las computadoras portátiles.
Todos estos dispositivos se denominan como de seguridad activa, cuyo desarrollo es tímido aún en el mundo, pero serán el futuro. Se trata de que las cosas se protejan a sí mismas, sin intervención humana. Además de equipaje, ya está ideado para autos, casas y cajas fuertes (ver nota aparte).
La seguridad pasiva (alarmas, seguimiento vía GPS, por ejemplo) requiere de la respuesta de un policía o empresa de seguridad que vaya al lugar donde el delito se comete y del que fueron alertados por el sistema.
Otro hubiera sido el escándalo si Antonini Wilson llevaba un maletín antirrobo a su llegada a Buenos Aires. Ahora no sería el hombre más buscado, sino que seguramente estaría preso por agresión al aduanero.
Más información en la Web:
www.amerexseguridad.com
La cifra
400 Cantidad de maletines antirrobo que se han vendido en Uruguay. Se exportan a México, Brasil, Argentina, Colombia y Venezuela.
El dato
50.000 Voltios es la descarga eléctrica que emite el maletín antirrobo en caso de arrebato. Pese a lo elevado de la cifra, no mata ni lastima.
El auto que se protege a sí mismo
Si no usa la llave, el auto enciende la alarma y un sistema genera una diferencia de potencial eléctrico que hace insoportable la presencia en la cabina.
Así de fácil se evitaría el robo de un auto con un sistema de seguridad activa, aunque en Uruguay son casi inexistentes.
Amerex, la única empresa nacional que los desarrolla, ha instalado algunos en autos de clientes particulares y ahora negocia con empresa de seguros una instalación más masiva, según dijo el director de esa empresa, Hugo Curiel.
La cajas fuertes pueden tener el mismo sistema. Al forzarlas, se genera la descarga eléctrica, incluso con guantes o soplete.
También existe un diseño de caja fuerte que va dentro del auto. Además del teclado de digital de las cajas comunes, ésta incluye la protección con alto voltaje que se dispara en caso de intento de forcejeo.
En las casas, el sistema de seguridad activa empieza a ser más común: son las cercas eléctricas.
Hay varias empresas que instalan este dispositivo que rodea el perímetro de la casa de modo que los delincuentes no puedan saltar muros o tejidos. Al contacto, el sistema se dispara y está ideado para atravesar guantes o cualquier otro tipo de aislante.
Como en todo los casos, para ser legal la descarga no debe matar ni ocasionar "daño permanente" a la persona que la sufra. El que regula es el Ministerio del Interior.