Alfombra en tonos rojos y verdes, lámparas lujosas, unas colgadas en las paredes, otras en el techo. Ventanales amplios con una vista impresionante hacia la bahía de Montevideo.
El ambiente lo anticipa. Arcadia, ubicado en el piso 25 del Hotel Radisson Victoria Plaza, es uno de los restaurantes más distinguidos de la capital montevideana, visitado casi por igual por visitantes extranjeros como uruguayos.
El reducto basa su propuesta en platos clásicos -carnes, ensaladas y pastas- pero a su vez intenta darle un touch más moderno a la gastronomía. Los chefs de Arcadia elaboran menús no tradicionales: cocina de fusión y asiática dada la diversidad de los comensales.
Allí han cenado ejecutivos y gobernantes del mundo entero y todos deben encontrar en la carta algún plato que les reconforte el paladar.
El chef Álvaro Verderosa, explicó que lo más pedido por los extranjeros son las carnes; claro que con la fama de buena producción ganadera del país, nadie se resiste a probarlas.
Los uruguayos, sin embargo, van más hacia el pescado y los mariscos, explicó Verderosa, de 35 años.
Contra lo que podría pensarse, los precios de Arcadia no son exorbitantes, los platos van desde 200 a 400 pesos. Además de la vista, se suma música de ambiente y a veces, alguna presentación en vivo. La capacidad es para 100 personas.
Verderosa se define como un cocinero explorador. Ganó el año pasado un concurso en el Conrad, cuya prueba era, a partir de ingredientes desconocidos, elaborar un plato. "Estoy muy abocado a certámenes internacionales," dijo.
La receta propuesta es un cocktail de langostinos con arrolladitos de camarón. Se trata de un plato frío como para la entrada. Hay que preparar por un lado los langostinos, cocinándolos en un caldo y luego se enfrían.
Al tiempo, se combina 3/4 tazas de ketchup, con 2 cucharadas de rábano picante, cayena, jugo de limón, y apio y ajo rallados. El resultado, junto con los camarones saltados con cebolla, ajo y salsa de tomate picante será el relleno de los arrolladitos. La masa se prepara con mitad de harina y maicena, un poco de agua y aceite.