Sí o no, mujer: ¿Se siente usted bella?. El 98% de sus pares del mundo está disconforme con su apariencia, con diversas escalas de gravedad con respecto a la autoestima, lo que puede derivar en depresión, trastornos alimenticios o en cirugías compulsivas.
Una encuesta de Equipos Mori, encargado por la empresa Dove, reveló que en Uruguay el 54% de las mujeres mayores de 18 años se declara con autoestima baja o intermedia y en las chicas de 15 a 17 años, el porcentaje sube a 64%, o sea, 49.000 adolescentes que se sienten feas, gordas, con el color o tipo de pelo que no desean, la nariz así o asá, la dentadura o las pecas.
Influyen los medios de siempre como la televisión y revistas, que ponen mujeres "perfectas"; el marido o novio que acepta su propia panza o calvicie, pero rechaza la de su pareja; los comentarios de amigos o casas de ropa de moda donde no hay talles para mujeres de más de 50 kilos. Pero en el origen, el factor decisivo es la familia y en especial, la madre.
Victoria Arruabarrena, psicóloga social, aseguró que según estudios internacionales cuando se preguntó a las jóvenes quién influenció más sobre la imagen de ellas mismas, la mitad respondió: mamá. "Las madres, sin saberlo, con sus comentarios sobre su propia apariencia o la de su hija, están condicionando a la niña", dijo.
"La autoestima es la valoración que se hace de uno mismo en función del ideal que nos han incorporado", según palabras de la psiquiatra infantil Natalia Trenchi. Y agregó que al exagerar la belleza del hijo o por lo contrario, presionarlo para cambiar algún aspecto, "muchos padres ponen demasiado énfasis en lo físico".
Con padres así y mujeres de quirófano y photoshop en cada esquina, difícil que alguna chica real se sienta bien. Trenchi dijo que lo que más molesta es el sobrepeso.
El 34% de las uruguayas no está conforme con su peso y el 39% desearía ser más alta. Los números siguen así: el 49% consideraría hacerse una cirugía, lo mismo el 44% de las adolescentes, son 34.000 chicas entre 15 y 17 que piensan en el bisturí. La debilidad de autoestima puede manifestarse en trastornos graves, como anorexia, pero también en lo cotidiano: un 27% de las uruguayas dejó de ir a la playa por no sentirse cómodas con su propia imagen. Según Trenchi, una percepción negativa de sí misma hace que las personas tengan presentes sus defectos más que las virtudes: tienen mayor miedo al fracaso, menos emprendedores y "pueden ser autoritarios o violentos" al buscar compensar su mal con abuso de poder.
La encuesta de Equipos Mori se hizo a 300 mujeres. Los resultados serán presentados el jueves en el foro "Modelos de belleza y formación de la autoestima", organizado por Dove para su campaña "por la belleza real" con énfasis en la autoestima de los niños.
Las cifras
34% De las mujeres uruguayas mayores de 18 años no está conforme con el peso de su cuerpo.
85% De las mujeres cree que debe empezar a hablarse desde edades tempranas sobre la belleza real.
Un talle falso para que se sienta mejor
Una investigación del periódico británico The Sunday Time reveló que varias marcas como H&H, Zara, Gap y otras, utilizan en ese país talles hasta 7,6 centímetros mayores que lo que dice la etiqueta. Un pantalón de la marca French Connection, por ejemplo, se vendía en Londres como 30 cuando era en realidad un 36.
La práctica, conocida como "tallaje de vanidad", comenzó en Estados Unidos y ahora se ha expandido a Gran Bretaña, sobre todo en ropa para hombres.
En Uruguay, la Asociación de Lucha contra la Bulimia y Anorexia (Aluba) propone desde hace años una "ley de talles" similar a la que rige en Buenos Aires y que obliga a las casas de ropa a ofrecer todos los talles de una prenda.
"Las chicas que vienen acá cuentan que van a las casas de ropa para adolescentes y no encuentran talles para ellas, si no, ropa diminuta", dijo la psicóloga de Aluba, Milagros Fernández.
A fuerza de este impulso, el diputado del Partido Independiente, Pablo Mieres, presentó hace varios años un proyecto de ley de talles que no prosperó. "No es la solución, pero ayudaría mucho", dijo Fernández.
La psicóloga consideró que en el fondo de los trastornos alimenticios que afectan sobre todo a adolescentes, hay una debilidad de autoestima y que el rol de la familia es principal. "Si el único factor fuera el medio cultural que resalta la imagen de belleza asociada a la delgadez y perfección, todas las chicas se enfermarían", dijo.
Aluba trata a los trastornos alimenticios como una adicción y trabajaban sobre todo en fortalecer la autoestima de las jóvenes.
Según las estadísticas, uno de cada 10 adolescentes tiene un trastorno alimenticio. El 75% de ellos son chicas.