Eusebio Lahoz Rozas y Enrique Hetzel
HACER REIR A LA GENTE no es tarea sencilla. Arrancar carcajadas a un público indeciso es algo prácticamente inviable, solo al alcance de unos pocos, pues el género de la comedia es mucho más complicado que el drama: provocar lágrimas es más fácil.
Existe sin embargo un grupo de teatro en Montevideo que ha conseguido divertir a un público que sin cesar va creciendo. La compañía lleva por nombre Tocata y Fuga y lo que ofreció durante 2002 en el Teatro de la Alianza Uruguay-EEUU (TAU) se llamó "Inespectáculo Olvidable". Formado en el año 2001, Tocata y Fuga tuvo sus orígenes en el grupo "Los Drypenes", fundado en 1993 con el único objetivo de divertirse a más no poder. Poco a poco el jolgorio se fue profesionalizando y en 1996 el grupo pasó a llamarse "Extraviatta", que durante dos años representó un espectáculo titulado Amor de Patota.
NOMINADOS AL FLORENCIO. No obstante el proyecto no llegó a cuajar y el grupo se disolvió. Los que siguieron juntos estrenaron el 5 de octubre de 2001, en el Teatro Circular, Inespectáculo Olvidable y esa fue la presentación oficial de Tocata y Fuga. A partir de entonces la lluvia de elogios ha sido imparable y ello no sólo se ha visto reflejado en la convocatoria creciente de público sino también en las altas esferas teatrales del país, que nominaron pocos días después a Tocata y Fuga al premio Florencio como mejor espectáculo musical del año.
El 5 de octubre de 2002 tuvo lugar en el TAU la celebración del primer aniversario en cartel. La respuesta del público fue espléndida y el teatro quedó pequeño. Eso obligó al grupo, junto con la gran cantidad de llamadas solicitando un cambio de horario (especialmente de gente mayor), a traspasar sus habituales funciones de los sábados a las 23.30 horas a los domingos a las 17.00 con el objeto de facilitar el acceso.
MÚSICA Y BUEN HUMOR. La puesta en escena de Inespectáculo Olvidable era sencilla. A pesar de ello Tocata y Fuga no escatimó en gastos y se vio obligado a llevar a cabo una fuerte inversión en material (instrumentos, vestuario, equipamiento de audio, etc.) de la que todavía quedan cuentas por pagar. Sus seis integrantes visten impecables smokings y hacen música y humor con total dominio de los instrumentos y del espacio escénico, todo ello para conseguir lo realmente importante: la carcajada. Lo que estimula al grupo es la risa de la gente, por eso no dudan en confesarse fanáticos de practicar el humor como terapia. Ejercen el humor con el rigor que se merece. Quienes hayan asistido a alguna de sus funciones habrán percibido que todo está medido y ensayado, salvo las risas del público que a menudo se prolongan largamente.
El show tenía un preludio impagable: ya desde el inicio se aludía a las semejanzas con Les Luthiers y con total desparpajo no dudaban en avisar: "Nosotros somos más, ellos son solo cinco". "Ellos hacen sus propios instrumentos, nosotros ya los compramos hechos" y "Nosotros tenemos más discos... de ellos, claro".
Durante una hora y media circula una serie de sketches bien trabajados, en los que se fusionan con destreza música, humor, buenas actuaciones y un guión cuidadosamente elaborado. El sexteto disfruta en el escenario y finge una espontaneidad que lleva horas de ensayo. Cantan, conversan, introducen elementos como una máquina de escribir, un saxófono de juguete, efectos sonoros varios y hasta mensajes grabados en un contestador telefónico que llegan en momentos inoportunos.
Las piezas que merecieron especial atención fueron "Un amigo de la infancia", con el trío folclórico que interpretaba un desopilante vals criollo, "Tanguez", donde un cantante de tango se veía obligado a ejecutar delirantes variaciones ante los apremios de un productor televisivo, el "Interrogatorio" policial con final sorpresivo, la "Identidad latinoamericana" que empezaba cantando las virtudes del americanismo de la cordillera y terminaba con todo lo contrario, el elaborado cuento infantil "El carpincho Cucurucho" y la tonada amorosa "Desde aquella vez" que remataba con el cantante denigrando a su pareja.
Para quienes no vieron este show, habrá una última función en la Sala Zitarrosa el próximo mes de abril.
INFLUENCIAS Y REFERENTES. Caer en comparación con Les Luthiers es casi inevitable. Ellos mismos lo aceptan. "Aprendimos mucho de ellos, como el buscar la perfección del espectáculo. A veces parece que estamos improvisando o que algún gag surge del momento, pero es algo que está preparado y tratamos que eso salga con espontaneidad y que resulte creíble".
De todos modos, entre ambos grupos hay marcadas diferencias. Por ejemplo, Tocata y Fuga no se ha interesado en el humor político ni religioso, pues lo consideran un facilismo del momento. "Lo que nos gusta es crear obras que sobrevivan, que podamos representar dentro de cinco años y que estén vigentes". Evitan todo tipo de chabacanería o de humor escabroso o insolente.
Pero las influencias no vienen solo de Les Luthiers, pues se confiesan devotos de Gila, Monty Phyton, Jardiel Poncela, El Tricicle (reconocido grupo catalán de humor mudo) y de los Hermanos Marx. En el ámbito musical señalan a los Beatles como una fuente de inspiración ineludible.
ESPÍRITU DE EQUIPO. Los seis componentes del grupo son Xavier Font, Bruno Cetraro, Juan Gamero, Gustavo Di Landro, Gerardo García y Gabriel Alonso. Todos provienen del teatro y buscan otorgar a la función una comunicación directa con el espectador. Convencidos de que la gente necesita reírse, también ellos ríen cuanto pueden y lo primero que se desprende después de conversar con ellos y de verlos actuar, es el buen ambiente que se respira dentro del grupo. A pesar de las diferencias de edad que existen entre ellos (el más joven tiene 20 años y el mayor 43) se declaran grandes amigos y señalan esa virtud como principal ventaja a la hora de trabajar. Ensayan con rigor, escriben los guiones, se exigen mutuamente y son inflexibles con la autocrítica. Sólo permiten la entrada a su director artístico, Luis Charamelo, quien fue uno de los principales artífices de que se tomaran el humor en serio y sin desmerecer la inteligencia del espectador.
Ejercen su vocación con tanto entusiasmo que están preparando varios proyectos, no sólo su nuevo espectáculo para este año sino la grabación de un CD y la filmación en video que permita presentar sus credenciales en otros países latinoamericanos y también en España. La profesionalización ha mejorado con el contrato de un par de managers, que ellos simplemente identifican como Andrea y Santiago.
NUEVO ESPECTÁCULO. Para mayo está prevista la inauguración de la Sala China Zorrilla en el TAU, que no es otra cosa que la vieja Sala Uno remodelada con un escenario elevado, sin gradas laterales para los espectadores y con nuevo equipamiento técnico de luces y sonido. "Se va a estrenar con dos espectáculos, uno de autor norteamericano, y el nuestro, que ya estamos ensayando desde hace varias semanas".
El título todavía no está definido, pero ya tienen prontos algunos números. Uno de ellos es una canción de cuna para padres cantada por un bebe: "A la cuna en punto". La serie televisiva "Los Sopranos" es el arranque para la creación de "Los Barítonos", mafiosos que se especializan en acosos telefónicos. Un programa musical para jóvenes, llamado "Por detrás de la Música", paga tributo a un grupo rockero de cuarta categoría. También hay lugar para la historia campera de un gaucho que perpetra actitudes bastante absurdas.
El perfil cultural de Tocata y Fuga será apreciable en los sketches que habitualmente se asocian al placer intelectual. Un historiador trata de dilucidar el origen de un mítico e introvertido literato español, Don Julián de Vargas Revoledo, pero la investigación se le complica. Las predicciones del futuro son cantadas en el "Choróscopolifónico", obra maestra del astrólogo Sixto Starring basada en las investigaciones zodiacales del director del coro polifónico estatal de Baden-Wuttemberg, Herr Theodor Hammermann. Otro compositor europeo, Alexander Van Deer Frut, se especializa en el género lírico español y presenta su obra "El zapatero sin hebilla", también conocida como "Media zarzuela y taco".
"Tenemos además dos o tres piezas en proceso de elaboración y siempre buscamos de que el espectáculo resulte ágil y variado. Hemos aumentado el número de instrumentos, agregaremos acordeón a piano, flauta, violín, cello y xilófono. Y nos mantenemos con el hilo conductor que dio origen al grupo: el humor".