El Jubileo enturbiado por la visita del rey de Bahréin

Ausencia. Realeza española no asistió; roces por Gibraltar

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Isabel II de Inglaterra agasajó a medio centenar de miembros de la realeza mundial con un almuerzo por su Jubileo rodeado de polémica debido a la presencia del rey de Bahréin y la ausencia de la corona española por los roces sobre Gibraltar.

Vestida con un traje gris claro, la soberana británica de 86 años recibió a sus invitados acompañada de su esposo, el duque de Edimburgo, y de otros miembros de la familia como Guillermo y Catalina, en el castillo de Windsor, la residencia donde pasa los fines de semana a 40 kilómetros de Londres.

La presencia del rey de Bahréin, Hamad Ben Isa Al Jalifa, criticado por la violenta represión de las manifestaciones en su país desde hace más de un año, fue la que más irritó a los defensores de los derechos humanos, que denunciaron la asistencia al banquete de varios "tiranos reales".

Otros nombres polémicos en la lista confirmada finalmente por el palacio de Buckingham son el príncipe de Mohamed bin Nawaf bin Abdulaziz al Saud de Arabia Saudí, el sultán Hassanal Bolkiah de Brunei, el jeque Naser Mohamed al Jaber al Sabah de Kuwait y el rey de Suazilandia Mswati III, acusado de llevar una vida de derroche mientras su pueblo se muere de hambre.

SIN DESMANES. Salvo un puñado de personas que respaldaban al rey de Bahréin, ningún manifestante se desplazó hasta Windsor, donde había un ligero dispositivo de seguridad.

Los únicos que protestaban eran los turistas frustrados por el cierre excepcional del castillo, como una sexagenaria que se quejaba de haber hecho "¡todo el viaje desde Canadá para esto!".

Los curiosos tuvieron que conformarse con el desfile de limusinas, en muchos casos sin ver a sus ocupantes, entre los que destacaban el emperador Akihito de Japón y el rey Abdalá de Jordania con su esposa.

DESAIRE. Las casas reales europeas respondieron positivamente a la invitación de la reina Isabel II, que el pasado 6 de febrero cumplió 60 años en el trono, con la única excepción de la de España. La reina Sofía tuvo que cancelar su viaje después de que el gobierno lo considerara "poco adecuado" debido a la tensión con el Reino Unido por un conflicto pesquero con Gibraltar y la próxima visita del hijo menor de la reina, el príncipe Eduardo, a ese territorio reclamado por España.

La ausencia de los monarcas españoles fue duramente criticada por la prensa, que la calificó casi unánimemente de "desaire".

Sí aparecerán en la foto familiar del Jubileo Alberto II de Bélgica, Margarita de Dinamarca, Beatriz de Holanda, Harald de Noruega, Carlos Gustavo de Suecia, el gran duque Enrique de Luxemburgo y el príncipe Alberto de Mónaco, acompañados en la mayoría de los casos de sus cónyuges.

El menú estaba compuesto de tartaletas de huevos escalfados con espárragos ingleses, y cordero de Windsor con alcachofas y guisantes, y fresas de Kent con carlota de vainilla.

La mayoría de los invitados, aunque esta vez sin la homenajeada, tenían previsto volver a encontrarse en la cena ofrecida por el príncipe Carlos, heredero del trono, en el palacio londinense de Buckingham. El rey de Bahréin ya no asistirá, pero los manifestantes están convocados para protestar frente a la verjas del palacio contra los "monarcas dictadores".

"Invitar a estos dictadores empapados en sangre deshonra a la monarquía y empaña las celebraciones del Jubileo de Diamantes. Es una traición cruel a los activistas prodemocracia y a los presos políticos que sufren bajo estos regímenes reales totalitarios", dijo el activista Peter Thatchell.

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