Peritos, ojos y oídos de los jueces, centro de polémicas

Pericias. Deben brindar "certeza y garantías", dijo el ministro de la Corte Chediak

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Los peritos judiciales son "los ojos y oídos" de los jueces en materias específicas en las que los magistrados no tienen conocimientos. La SCJ entiende que el sistema de peritajes funciona bien y las partes del juicio deben controlar los informes.

En Uruguay hay más de 2.400 profesionales y expertos en diversas áreas que integran el Registro Único de Peritos que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) actualiza cada año.

Los jueces, por decisión propia o a pedido de las partes de un proceso judicial, pueden solicitar la intervención de un perito del Registro, salvo en la materia penal donde por lo general las pericias son realizadas por expertos del Instituto Técnico Forense (ITF).

Los peritos del Registro no perciben un sueldo del Poder Judicial sino que cobran por cada informe elaborado, y sus honorarios se fijan de acuerdo con los aranceles que rigen para cada especialidad.

Aunque se trata de casos excepcionales, en los últimos tiempos los peritos han sido protagonistas en algunos casos judiciales. Por ejemplo, la jueza Mariana Mota tiene a estudio un pedido de procesamiento formulado por el fiscal Juan Gómez contra una perita calígrafa por el delito de "falso testimonio", ya que la experta validó la autenticidad y la fecha en que se realizó la firma de un testamento en base a un método poco fiable.

En otra indagatoria penal, se investiga a un perito de Policía Técnica ya que se cree que realizó una pericia falsa en relación al accidente automovilístico en el que murió el futbolista de Nacional Diego "Oreja" Rodríguez en 2010.

También en 2010 y en la investigación que busca aclarar el homicidio de Cecilia Fontana de Heber (que murió en 1978 tras ingerir un trago de una botella de vino envenenado) dos peritos calígrafos emitieron informes contradictorios -uno acusando y otro desvinculando- a una expolicía indagada por escribir la nota que acompañó la botella.

El psicólogo Robert Parrado, presidente de la Asociación Uruguaya de Peritos (AUPE), opinó que estos episodios "no desmerecen" la actividad pericial sino que, por el contrario, "obligan a esmerarse más".

"Cuando un perito firma su informe la disciplina de su especialidad habla a través de él, y eso se debilita por la razón que sea en definitiva se termina afectando a la Justicia", afirmó Parrado, quien para graficar la función que cumplen los peritos en los procesos judiciales, dijo que son "los ojos y oídos" de los jueces ante materias muy específicas.

Por su parte, el ministro de la SCJ, Jorge Chediak, sostuvo que más allá de "problemas puntuales" el mecanismo y la regulación que existe en relación a los peritos es "adecuada".

"La pericia debe dar certeza y garantías. En todos los casos la valoración sobre su importancia probatoria le corresponde al juez y a las partes del proceso, que pueden pedir que se lleve a cabo otra pericia", comentó Chediak.

En tanto, el abogado Ángel Landoni, experto en derecho procesal, explicó que si bien los jueces pueden "apartarse" de lo que estableció el perito en su informe, tienen que hacerlo "en forma fundada".

Landoni dijo que muchas veces, en especialidades muy complejas o poco usuales, es difícil encontrar peritos realmente especializados. En esos casos "se genera una situación muy delicada para el juez", señaló el abogado.

Ingresos anuales

El Registro Único de Peritos de la Suprema Corte de Justicia fue creado por la ley 17.258 de septiembre de 2000. El período de inscripciones en el Registro es entre el primer día hábil de septiembre y el último día hábil de octubre de cada año. De todos modos, el nuevo perito recién puede ser convocado por un juez a partir del 1° de febrero siguiente.

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