En el último tiempo creció la cantidad de colombianos que piden refugio en territorio nacional. En Argentina se detectó que los narcos utilizan ese mecanismo para protegerse y la Policía no descarta que el fenómeno pueda haber llegado a Uruguay.
El gobierno sigue con especial atención el ingreso de extranjeros al país. Se ha afirmado que los narcos se sienten seguros en Uruguay y hace poco en Argentina se comprobó un vínculo entre los pedidos de refugio y el negocio de las drogas, por lo que el alto número de solicitudes de tal status en territorio nacional no pasa inadvertido.
Más allá de que la situación de violencia interna que vive Colombia genera una importante migración y una búsqueda de refugio político en el exterior (1 de cada 10 colombianos fuera de frontera tiene ese status), las actividades ligadas al narcotráfico en ese país prenden una alarma para los países receptores de tal migración.
En Uruguay la cifra de colombianos que piden refugio y que logran el beneficio ha crecido en los últimos años y representa la mayor parte del número total. Según los datos oficiales cerrados a fines de marzo de 2012, en Uruguay hay 179 refugiados, de los cuales 89 provienen de Colombia. Además, de los 52 solicitantes de refugio, 28 son del país caribeño.
En cuanto a los pedidos de residencia iniciados, en 2009 llegaron a un total de 97 por parte de ciudadanos colombianos y en 2010 fueron 59.
La subsecretaría del Ministerio del Interior "sigue estos temas con especial atención" y toma "con mucha seriedad" cualquier tipo de circunstancia vinculada a las actividades de las personas que ingresan en Uruguay, dijeron fuentes del Poder Ejecutivo a El País.
En tanto, fuentes policiales afirmaron no haber advertido una relación entre los refugiados y el narcotráfico, aunque sí admitieron que "siempre hay ese tipo de movimientos".
"Nosotros estamos muy cerca de Argentina y si en Argentina se detecta algo es muy probable que en Uruguay también", expresó la fuente. Luego, agregó: "Es muy probable que en Uruguay esté pasando algo similar, tenemos mucho reflejo de lo que pasa en Argentina".
Colombia es un país influyente en el tema drogas, aunque en este momento no es una "referencia concreta", dijeron.
Otras fuentes vinculadas al combate al narcotráfico afirmaron que de momento no existe una señal clara ni una preocupación directa sobre la posibilidad de que los narcos estén utilizando ese camino para resguardarse. "No tenemos información de que esos grupos (de refugiados) tengan relación con el narcotráfico", señalaron.
Igual, recordaron que hubo implicados colombianos en operaciones llevadas adelante y dijeron que también hay ciudadanos de ese país presos en Uruguay por delitos de drogas.
En abril de 2011 se realizó el último gran operativo contra una red colombiana de narcos en Uruguay, que terminó con seis detenidos y la incautación de 119 kilos de cocaína valuados en más de US$ 7 millones en la venta al mercado europeo.
El diario La Nación de Argentina informó días atrás que en distintas causas judiciales contra organizaciones de narcos se encontraron sospechosos que habían pedido el status de refugiado. En muchos casos se trataba de personas desmovilizadas de las FARC que hallaron en el narcotráfico un nuevo lugar para operar.
En igual sentido, el jefe antinarcóticos de la Policía de Colombia, Luis Pérez Albarán, señaló al diario Clarín que el narco colombiano "se siente seguro en Argentina" y elige al país como lugar para establecerse.
"El narcotraficante colombiano se siente seguro en la Argentina. Para él es un lugar neutral, un refugio donde poder escapar. Argentina es un país hermoso, amable y acogedor, por eso es buscado por el narco como refugio ante el asedio de las autoridades colombianas y también de los delincuentes con los que tienen cuentas pendientes", dijo el policía colombiano.
Al ser consultado sobre qué tan al tanto estaba la policía colombiana sobre los narcos que se había descubierto que vivían en Argentina, Pérez Albarán explicó que ellos se enfrentan al inconveniente de que los sujetos vinculados al negocio de las drogas se mueven muchas veces con identidades falsas y eso les posibilita "desenvolverse sin ningún problema". Igual, el policía aclaró que las sospechas que ellos tienen no apuntan a que los narcos eligen Argentina para establecer su negocio y asentarse, sino que lo eligen como un lugar para refugiarse.
A principios de marzo, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, había advertido sobre la posibilidad de que narcos brasileños ingresaran al país.
"Creo que Brasil es un gran mercado del narcotráfico y si golpean a los narcos no pueden sustituir mercado brasileño con el uruguayo. Lo que sí puede pasar es que buscando una zona más segura vengan acá", afirmó. Aunque con matices distintos, hace un tiempo que Colombia también viene intensificando la lucha contra el narcotráfico.
CONTROLES. Integrantes de Sedhu, la agencia delegada del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (Acnur) en Uruguay, dijeron que es casi imposible que un narcotraficante o alguien que está escapando de la Justicia logre acceder al estatuto de refugiado en Uruguay, que es entregado por la CORE, la Comisión de Refugiados, tras un largo proceso (ver aparte).
"Cada caso es diferente y se verifica la información y se chequea, hay un montón de cuestiones para garantizar que una persona no mal use lo que es el estatuto. Esta es una figura jurídica muy especial de protección y todas las personas tienen el derecho de poder pedir refugio. De ninguna manera el estatuto de refugiado se utiliza para que una persona que huye de la Justicia pueda ser protegida, al contrario", explicaron.
Si bien no pudieron dar detalles de los motivos por los que se pide refugio, dado que hay una cláusula legal de protección al refugiado, los integrantes de la agencia delegada de la ONU señalaron el conflicto interno que vive Colombia.
"El conflicto de Colombia es el más cercano, es una situación muy compleja, un conflicto que lleva muchos años y es una guerra civil en la que hay muchas partes involucradas. Hay zonas en las que eso todavía no está resuelto", dijeron.
La embajadora de Colombia en Uruguay, María Clara Isaza, explicó que no disponía de mayor información sobre quiénes eran y qué hacían los refugiados de su país en territorio nacional dado que por normativa no cuenta con "ninguna facultad para tener una relación directa con los refugiados".
El combate los mueve de sitio, pero el negocio no se detiene
La intensificación del combate al narcotráfico y los controles por mayor seguridad produjeron que en los últimos tiempos se empiece a advertir por la llegada de "narcos pesados" a países poco asociados al negocio de la droga. El esfuerzo de Brasil por mejorar la seguridad de cara al Mundial y a los Juegos Olímpicos encendió la alarma en Uruguay, donde se dijo que los delincuentes podrían llegar a buscar resguardo. Se explicó que los narcos comenzarían a operar desde el territorio nacional, no por el mercado, sino por las facilidades logísticas. Ahora, en Argentina también se habla de la llegada de narcos colombianos y de su método de "camuflaje" a través de los pedidos de refugio. A donde va, el narcotráfico lleva violencia, enfrentamientos y muerte.
Colombiana esposa de narco a la que se le negó el refugio
El antecedente más claro de una situación problemática alrededor de un refugiado colombiano en Uruguay es el de Joanne León. La mujer arribó al país en 2008, junto a sus dos hijos y otros familiares y estaba requerida por la Justicia colombiana junto a su esposo, David Murcia, que fue detenido en Panamá. Ambos fueron acusados por los delitos de estafa, asociación para delinquir, enriquecimiento ilícito y lavado de activos provenientes del narcotráfico. Tras idas y vueltas con la Justicia y un pedido de extradición denegado desde Colombia, León quedó libre en 2009. Al recuperar la libertad, recibió amenazas y por eso pidió refugio. Luego, la embajada de Colombia en Uruguay recurrió la decisión y el Ejecutivo le quitó el status de "refugiada". León acudió al TCA, pero el organismo mantuvo lo establecido. La mujer siguió viviendo en Uruguay, pero sin la protección política y jurídica que le daba el status de refugiada.
LAS CIFRAS
89
Es la cantidad de refugiados colombianos que hay en Uruguay de un total de 179 personas que cuentan con ese status.
28
Son los ciudadanos colombianos que tienen la solicitud de refugio en trámite. En total hay 52 solicitudes de extranjeros.
MÁS SEGURO QUE EN SU PROPIO PAÍS
Un refugiado es cualquier persona que tiene temor de ser perseguida por motivos de raza, religión o nacionalidad, entre otros, y recibe la protección del Estado al que llega.
En Uruguay quien decide sobre la aprobación de dicho status es la Comisión de Refugiados (CORE), que está integrada por Cancillería, Migración, la Universidad de la República, un representante legislativo, una ONG y el Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana (Sedhu), que es la agencia delegada del Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (Acnur).
La persona que busca obtener el status de refugiado se presenta ante cualquiera de las oficinas integrantes de la CORE o en los ingresos fronterizos, se registra y comienza el trámite.
Se consultan los motivos por los que se solicita tal beneficio y a partir de ahí se pasa por una serie de entrevistas y consultas.
"El que pide refugio busca un lugar donde pueda tener la seguridad que no puede tener en su país por distintas razones", afirman en Sedhu.
Los beneficios principales que se obtienen son el acceso al país, la documentación y los mismos derechos y obligaciones que cualquier ciudadano del país al que ingresa el sujeto con status de refugiado, según explicaron.
Refugiados y solicitantes de asilo albergados en Uruguay provienen de todo el mundo, pero en los últimos años la mayor cantidad de pedidos fueron colombianos.