El liceo 62 de Colón retomó las clases con dificultades y los padres divididos. En la mañana de ayer dos padres estaban instalados en la puerta interior del establecimiento para anunciar que una asamblea del sábado previo a Semana Santa había resuelto no enviar los alumnos al liceo hasta que se solucionaran los problemas edilicios.
"Mi hija no puede estudiar en estas condiciones y me hago cargo. Hasta que no arreglen esto no la traigo", dijo uno de los dos padres.
Del otro lado un grupo de cinco madres resistió la decisión colectiva y anunció que dejaría a sus hijos en el liceo si había profesores que se hicieran cargo de ellos. "Quiero que arreglen el liceo pero también quiero que mi hijo tenga clases", enfatizó una de las madres.
También los docentes estuvieron divididos. Algunos hicieron paro y otros resolvieron no acatar la medida y dieron clases. En el turno de la mañana se presentaron 16 de los 124 docentes del turno, según fuentes del sindicato. Por el paro docente y la decisión de los padres se presentaron muy pocos alumnos. Con los presentes se formaron tres grupos que recibieron clases en forma normal.
Para Secundaria las condiciones están dadas para el dictado de clases sin que se afecte la seguridad de los alumnos. De hecho, ordenó colocar todos los vidrios que faltaban en el liceo. También mandó limpiar el tanque de agua e instalar una canilla.
Sobre el final de la tarde de ayer una delegación de padres y alumnos del 62 se presentaron en la sede del CES para conocer los planes edilicios con respecto al establecimiento educativo.
El CES los recibió pero no aceptó ninguna de sus peticiones, en particular las referidas a nuevos cargos. Hoy sigue el paro y habrá asamblea de docentes y padres.