En la historia del Uruguay ha habido tres Asambleas Constituyentes. La primera en 1830. Se trató de un órgano colegiado integrado por representantes de los pueblos de la entonces Provincia Oriental, que tuvo por cometido principal la redacción de la primera Constitución. Además, fue el órgano legislativo desde la independencia hasta la instalación del primer Poder Legislativo.
La segunda Constituyente fue con motivo de la aprobación de la Constitución de 1918. La reforma fue plebiscitada el 25 de noviembre de 1917 y entró a regir el 1° de marzo de 1919, luego de un largo y complejo proceso de discusión.
Finalmente, la Constitución del año 1934 también llegó luego de la reunión de una Asamblea Constituyente, la última en el país. La nueva Constitución sustituyó a la anterior Carta Magna vigente desde 1918 y fue aprobada durante la dictadura de Gabriel Terra, siendo por eso muy cuestionada desde la oposición.