En tres meses de 2012, 29 personas perdieron la vida durante rapiñas o copamientos, según un informe del Ministerio del Interior. La cifra representa el 31% de los homicidios ocurridos en todo el país.
Del total de fallecidos, 18 fueron personas que se enfrentaron o resistieron a los delincuentes, informa hoy el diario Últimas Noticias. Por otro lado, fueron 11 los delincuentes abatidos por la Policía o los propios comerciantes.
Las autoridades expresaron preocupación por el incremento en enfrentamientos a mano armada. El director nacional de Policía, Julio Guarteche, dijo al matutino que el factor principal que contribuye a este incremento es la facilidad que tienen los delincuentes para acceder a las armas.
"Incide el porte ilegal de armas y la disponibilidad que tiene el delincuente de acceder a las mismas, por ejemplo cuando va a robar una casa y encuentra un arma que tenía la persona guardada por las dudas, aunque sin saber usarla", afirmó el jerarca policial.
Guarteche también observó que los delincuentes tienen "mayor seguridad" a la hora de robar. "Hay mucha resistencia de los comerciantes, se empezó a manejar un nivel de violencia mayor. La persona ante cualquier hecho amenazante, dispara".
Y las estadísticas así lo demuestran ya que en lo que va del año fueron cinco los delincuentes abatidos por uniformados y seis los que murieron a manos de comerciantes. En contrapartida, dos fueron los comerciantes fallecidos en manos de rapiñeros.