Ya son 26 las personas procesadas por delitos de estafa y receptación contra un comercio de venta de electrodomésticos de la capital de Tacuarembó. La investigación duró varios días y las indagatorias continúan.
La Policía pudo constatar tras una denuncia efectuada por los propietarios del comercio que desde hacía varios meses se venía llevando a cabo la maniobra delictiva: alguien robaba productos electrodomésticos
Según información aportada a El País, se comprobó la desaparición de ocho cámaras de fotos digitales, cargadores de batería de notebook, 20 celulares BlackBerry, discos duros portátiles, lámparas infrarrojas, tarjetas de memoria de 4 y 16 gigas, pendrives, planchas de pelo, aparatos de Play Station, relojes, un de Led 32 pulgadas, tres cámaras filmadoras y un secador de pelo.
La investigación probó que dos personas, G.D.R.D.A de 25 años de edad, y J.G.A.C de 22 años, eran responsables de la maniobra y la Justicia los procesó por un delito continuado de estafa. Un tercer implicado, H.A.B.S de 23 años, fue a prisión como autor de un delito de receptación.
A su vez fueron procesados sin prisión otras 23 personas por delitos de receptación.
En esta extensa lista de personas, que compraron artículos robados ofrecidos por los tres procesados con prisión, figuran hombres y mujeres de entre 21 y 50 años. Estas personas deberán prestar servicios comunitarios a la Intendencia departamental de Tacuarembó y supervisados por el Patronato de Encarcelados y Liberados, con una carga semanal de nueve horas por un plazo de 60 días.
Por su parte R.P.C.L, de 34 años, que fue procesado por el mismo delito deberá presentarse en la seccional policial correspondiente a su domicilio una vez por semana.
La Policía pudo comprobar que un empleado de la empresa damnificada -C.N.R.A., de 26 años- fue uno de los autores de esta maniobra ilícita.
Fue procesado sin prisión por delitos de estafa. Además de que como medida sustitutiva deberá prestar servicios comunitarios para la Intendencia de Tacuarembó, durante nueve horas semanales por un plazo de tres meses, se le impuso arresto domiciliario nocturno por 90 días, desde la hora 21 a las 7 del día siguiente.
Junto a G.D.R.D.A, de 25 años esta persona había renunciado a su trabajo como empleado de la cadena de venta de electrodomésticos afectada -Crespi- el 20 de febrero.
Entre los dos venían sustrayendo y comercializando junto con J.G.A.C, uruguayo, de 22 años, múltiples artículos. Además de las personas que compraron en Tacuarembó fueron citados otros "clientes" de Montevideo que compraron artículos por Internet.