El gobierno defiende el uso de la Tarjeta Alimentaria en un nuevo informe elaborado por el Mides, que sustituye al inicial del INDA, vetado y retirado luego de su publicación. Admite compras prohibidas de alcohol, refrescos y tabaco por $ 1,8 millones.
Un nuevo informe del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) sobre el uso de la Tarjeta Alimentaria por parte de los casi 80.000 hogares que la usaron en 2011, asegura que la herramienta es valiosa y recoge resultados exitosos, pero omite las observaciones marcadas en un informe inicial de análisis del programa, realizado por el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) y vetado por el gobierno.
El estudio admite, a su vez, la adquisición con la tarjeta de productos prohibidos por un monto de casi $ 2 millones ($ 1.898.999), aunque ello represente 0,18% del total de las compras.
El documento (publicado en Presidencia) lo redactó una comisión presidida por el Mides, que la integran además el INDA, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Administración de Seguros de Salud del Estado (ASSE). Surge luego de una polémica entre Mides e INDA, que derivó en el retiro del material original una vez publicado en Internet. El tema llegó al Parlamento y enfrentó al gobierno y oposición, que analiza interpelar al ministro Daniel Olesker.
INDA había dicho en su trabajo (que analizó los datos de los meses de junio, julio y agosto de 2011) que casi un tercio del dinero se destinaba a la compra de productos con bajo nivel nutricional o "no recomendados". También mencionaba un porcentaje alto de gasto en fiambres y embutidos. Recorría datos sobre obesidad y nutrición, e incluía al final una serie de recomendaciones para el uso de la tarjeta.
"La herramienta debería considerar el impacto sobre los problemas de salud y nutrición de la población (retraso de talla, anemia, sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles)", decía el organismo que depende del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. INDA propuso medidas concretas para recoger mejores resultados.
El informe del Mides, ahora, introduce nuevos elementos de juicio y llega a conclusiones diferentes. "El programa ha sido un avance en relación con las políticas que se venían desarrollando, ya que brinda a los hogares la posibilidad de acceder a productos que la canasta de víveres secos del INDA no le permitía", indica. "No buscamos ni podemos establecer si la población beneficiaria de la tarjeta se alimenta bien o mal, lo único que podemos establecer es el patrón de compra con este instrumento", refuta Mides.
Para el gobierno, los beneficiarios del programa tienen un comportamiento con las tarjetas similares al patrón general de los uruguayos.
En cuanto al análisis de las compras a lo largo de todo 2011, el nuevo informe oficial detalla que del total de alimentos adquiridos, 73,56% correspondió exclusivamente al rubro alimentos y 20,27% a productos de limpieza e higiene personal.
Para el Mides, la tarjeta es una herramienta que "contribuye" a "disminuir la situación de inseguridad alimentaria", y tiene ventajas en el proceso de bancarización y de disminución de la inseguridad.
La compra de refrescos, tabaco y bebidas alcohólicas con la tarjeta está prohibida. A lo largo de 2011, sin embargo, se registraron gastos en esos productos por $ 1.898.999, lo que representa 0,18% del total de las compras.
En el detalle de las adquisiciones del rubro color marrón (productos prohibidos), se indica que 89,02% fue para refrescos, 2,75% para vino y 2,18% para cigarrillos.
En el resto de la lista aparecen compras de: Sidra (0,15%), Whisky (0,15%), Cerveza (0,84%), Vermouth (0,53%), Tabaco (0,48%), Grappa (0,46%), Malta (0,19%), Aperitivo (0,09%), Licor (0,08%), Hojillas (0,08%), Gin (0,03%), Ron (0,03%), Energizante (0,02%), Vodka (0,02%), Caña (0,02%), Fernet (0,01%), Espinillar (0,01%), Piña Colada (0,01%) y Medio y Medio (0,01%).
Beneficio a presos y nuevas canastas
En 2011, Mides cumplió con un plan piloto, junto al Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados, por el cual se otorgó a 45 reclusos una Tarjeta Alimentaria con un complemento de $ 523 al pago de tareas en el marco de convenios laborales. Ello ocurrió en los centros de reclusión de Canelones, Maldonado y Rocha, y los presos beneficiarios habían participado de la limpieza de áreas verdes con riesgo de incendio. Los reclusos que tenían salidas transitorias pudieron utilizar el saldo de las tarjetas en los comercios adheridos, en tanto que el resto designó a un apoderado para realizar las compras. El informe de Mides indica que se está trabajando en la evaluación de la experiencia del plan piloto para considerar su ampliación.
La secretaría de Estado informó también del nuevo estudio que avanza en el diseño de canastas de servicios para las familias que reciben los programas del Mides.
Se trata de una política interinstitucional que abarca a varios ministerios y entes públicos, por la cual se pretende dar subsidios para regularizar servicios de luz, agua potable y saneamiento a población vulnerable.
La canasta dirigida a beneficiarios de la Tarjeta Alimentaria consta de tarifas "especiales" de UTE y OSE, además de un una garrafa de supergás cada dos meses, a la que se suma una más por mes en invierno, hasta completar 8 cargas anuales. También comprende el recambio de electrodomésticos por gasodomésticos. En todos los casos, se hará un seguimiento por parte de un equipo, para establecer "pautas culturales de uso eficiente de la energía".