Los funcionarios del CTI de niños del Pereira Rossell resolvieron trabajar "a reglamento". Se ceñirán estrictamente a un decreto que establece la dotación de personal y no aceptarán que haya más pacientes por enfermero que lo que indica la norma.
Lo que buscan los funcionarios es ponerle solución a situaciones irregulares frecuentes en el centro asistencial, como que haya un solo enfermero para atender una sala con 35 pacientes, por ejemplo.
Ayer una asamblea de enfermeros y nurses del CTI de niños del Hospital Pereira Rossell descartó la idea de bloquear camas, que era lo que se había manejado en un principio, pero resolvió que a partir de hoy trabajarán "a reglamento".
De esta manera respetarán estrictamente lo que establece un decreto aprobado por la administración de Tabaré Vázquez (2005-2010) sobre la dotación de enfermeros por pacientes en las áreas más críticas de los hospitales.
En Cuidados Intensivos debe haber un enfermero cada dos pacientes o un enfermero exclusivo para un paciente si el caso es grave y lo amerita. En Cuidados Intermedios, un enfermero cada tres pacientes; en Cuidados Especiales, un enfermero cada cinco pacientes y en las Salas de Alojamiento (donde están internados los niños que no requieren mayores tratamientos, con prealta) no puede excederse de ocho a diez pacientes por enfermero.
Esto comenzará a aplicarse a medida que las camas vayan quedando libres. "No es una medida de lucha", aclaró la presidenta de la Asociación de Funcionarios de ASSE (Afasse), Mariela Grela. "El servicio no tiene dotación para atender la demanda, entonces no se van a ocupar las camas que queden libres si no hay enfermeros para garantizar la asistencia, con la dotación establecida por decreto", agregó Grela.
Esto se mantendrá así al menos hasta que la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) les dé una respuesta concreta a sus reclamos laborales. Los funcionarios sostienen que los bajos sueldos explican la falta de recursos humanos en el hospital.
Por eso plantearon que se les pague lo que les corresponde por presentismo, nocturnidad y otros ítems, algo que les significaría un aumento salarial de unos $ 10.000 por funcionario. Ayer los trabajadores se reunieron con una unidad de negociación de ASSE, pero todavía no hay acercamiento.
Grela advirtió que con la dotación actual de enfermeros "se está rayando en la omisión de asistencia".
Y destacó que la dirigencia de Afasse sacó cuentas y llegó a la conclusión de que "con lo que se gasta en la contratación de una cama de CTI privado por día, se cubre todo el mes de un sueldo de un funcionario".
La falta de personal también se explica por un ausentismo que ronda el 40%, algo que se arrastra desde hace varios años. En 2008 se tomaron medidas para paliar esta situación, pero los dirigentes de Afasse dicen que no dieron resultados. "Se sacaron seis licenciadas de la asistencia y se colocaron como supervisoras para supuestamente solucionar el tema del ausentismo, pero ahora es mayor. El sistema de las supervisiones derivó en mayor burocracia y mayor ineficacia", cuestionó el secretario general de Afasse, Luis Pérez.
ESPAÑOL. Ayer los funcionarios del Hospital Español, que también están en conflicto, cortaron la calle frente al centro asistencial. Lo que reclaman es la contratación de 18 trabajadores que habían sido incorporados bajo el régimen de contratos temporales, pero con el compromiso de dejarlos efectivos en sus cargos. Mañana jueves habrá una asamblea que analizará realizar un paro de 24 horas el martes 20. El gremio ese día ocupará el hospital.