El secretario de Transporte argentino, Juan Pablo Schiavi, presentó su renuncia a la presidenta Cristina Fernández ayer, 14 días después de la tragedia ferroviaria de Once, donde murieron 51 personas y otras 600 resultaron heridas.
Al ahora exsecretario lo reemplazará Alejandro Ramos, intendente de Granadero Baigorria, en la provincia de Santa Fe.
En una carta remitida a la jefa de Estado, Schiavi manifestó que su decisión se funda "en estrictas razones de salud".
El exministro, a quien el juez Claudio Bonadío le prohibió la salida del país, debió ser sometido a una operación de corazón el 29 de febrero.
Schiavi recibió en la noche del martes, según informó el diario La Nación, un llamado telefónico de su jefe, el ministro de Planificación Julio de Vido, quien le dijo que, por orden de la presidenta, tenía que abandonar el cargo.
El exsecretario de Transporte estaba en la casa por prescripción médica y sus hijos le habían sacado hasta el celular para que no lo afectara la situación. Ya había suspendido una reunión a las 15 en la Administración Nacional de Aviación Civil con los gremios aeronáuticos por un tema de seguridad en el transporte.
La permanencia de Schiavi en Transporte había quedado seriamente comprometida tanto por la mala recepción que tuvieron sus palabras posteriores al choque -cuestionó a los pasajeros que viajaban en el primer vagón y dijo que en un feriado los muertos hubieran sido menos- como por los pedidos de renuncia que surgieron de la oposición y del propio oficialismo.
De hecho, en su columna de Página 12 -que suele estar a favor del gobierno "K"- del domingo pasado, el periodista Horacio Verbitsky declaró: "Juan Pablo Schiavi no continuaría por mucho tiempo en la Secretaría de Transporte" .
Ya el año pasado habían circulado versiones de que la actual Secretaría de Transporte podría pasar a tener la jerarquía de Ministerio, tal y como fue realizado con Industria y Turismo, dos carteras que terminaron en un nivel superior en la administración central. Con la salida de Schiavi tras la tragedia de Once, esas versiones volvieron a tomar fuerza.
Su carrera política. Schiavi es ingeniero agrónomo, con orientación en Producción Agropecuaria, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Desde 2009, se desempeñó en el cargo de secretario de Transporte de la Nación, que depende del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.
Antes estuvo a cargo de la Subsecretaría de Mantenimiento Urbano y fue subsecretario de Mantenimiento Urbano y Servicios Públicos de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
En 2003, fue el jefe de campaña en el primer intento de Mauricio Macri para llegar a la jefatura de Gobierno porteña. Del líder del PRO (el partido de Macri) se distanció en 2005 y en noviembre de ese año, Jorge Telerman lo nombró ministro de Obras Públicas. En 2007, de la mano de De Vido, desembarcó en el Ministerio de Planificación como administrador de Infraestructura Ferroviaria.
La secretaría de Transporte hizo pública la carta de renuncia de Schiavi. "He sido sometido a una intervención cardiovascular del tipo angioplastia transluminal con colocación de stent y otras dos angioplastias simples en lesiones de la misma arteria que requiere, por sugerencia médica, un período de recuperación y tratamiento específico de al menos 60 días. La naturaleza del cargo con que he sido honrado por Ud., así como el proceso de transformación iniciado en el sector necesitan de una dedicación total y sin descanso, incompatible con mi realidad actual", señaló parte del escrito.
Schiavi le ratificó a Cristina su fidelidad a la gestión kirchnerista y consideró que "la idea que la política y la militancia no son una profesión sino una forma de encarar y entender la vida".
El sucesor. El intendente de la localidad santafesina de Granadero Baigorria, Ramos, fue el elegido ayer por la presidenta Fernández para hacerse cargo de la secretaría de Transporte.
Ramos es un abogado recibido de la Universidad Nacional de Rosario de confianza del gobierno. El año pasado fue reelecto en Granadero Baigorria por el kirchnerismo con más del 70% de los votos.
Se trata, a su vez, de un intendente de confianza del ministro de Planificación, De Vido, con quien se había reunido recientemente para proyectar obras públicas para su ciudad.
Gastaron más de US$ 19 millones en refaccionar edificio de Evita
BUENOS AIRES | Precios tres veces más caros. Aumentos injustificados en la cantidad de unidades a reparar. Así se deduce el incremento por $ 36 millones (unos US$ 6,3 millones) para la refacción del edificio del Ministerio de Desarrollo Social en Argentina -conocido como edificio Evita, por las imágenes de Evita Perón que tiene en su fachada-, según consta en los presupuestos oficiales.
Después de que la presidenta Cristina Fernández ordenara la refacción del edificio, ubicado sobre la 9 de Julio, la obra atravesó un proceso inusual: el secretario de Obras Públicas, José López, anuló la licitación para "reducir costos", pero aumentó el presupuesto un 49%. En agosto de 2010, el gobierno adjudicó la obra por $ 110 millones (US$ 19 millones) a Teximco SA, la única oferente.
Pero cuatro meses antes, un exhaustivo informe técnico del estudio de ingeniería Fontán Balestra dejó en jaque las modificaciones que justificaron el millonario incremento.
Con presupuestos oficiales, el relevamiento técnico inicial y la consulta a especialistas del sector, se comprobó sobreprecios que incluso triplicaron el valor actual del mercado. LA NACIÓN/GDA