Un grupo esencial del rock uruguayo

Traidores. Juan Casanova habla del DVD grabado en vivo, que aparece esta semana

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El primer DVD de Traidores, titulado Montevideo agoniza 25 años, se pondrá a la venta esta semana. El material, que además incluye un CD, fue registrado en vivo el año pasado en La Trastienda, con la dirección de Pablo "Chamaco" Abdala.

Julio de 2011 no fue un mes cualquiera para Traidores, porque lo que iba a ser sólo una función para recrear el espíritu de Montevideo agoniza, a un cuarto de siglo de su publicación, terminó convirtiéndose en un ciclo de cuatro presentaciones con entradas agotadas.

Para Juan Casanova el mayor mérito del flamante DVD es que "rescata la esencia de la banda" y con esto se refiere a "que contiene música sin muchas vueltas, es crudo y no tiene retoques en el estudio". "Somos una propuesta punk, lisa y llana, con tres instrumentos, un vocalista ¡y a darse contra el mundo! En escena no hacemos un gran despliegue visual, siempre elegimos la austeridad y poner por delante las canciones que nos importan". El material, dirigido por el ex No Te Va Gustar Pablo "Chamaco" Abdala, tiene carácter de documental y viene a contar la historia de Traidores, además de mostrar lo sucedido en esas cuatro funciones de invierno.

Al grupo se le adjudican varios regresos, pero para Casanova la única separación real fue la primera, ocurrida a fines de los `80 cuando verdaderamente no sabían qué curso tomar. "Es la dinámica que nos tocó vivir. Creo que es más común de lo que pensamos publicar un álbum cada cuatro años, porque hay que tomarse un tiempo para digerir lo pasado. En los últimos tiempos no pudimos tocar mucho porque (Víctor) Nattero, que es la otra pata fundamental de este asunto, vivía en Argentina y eso complicaba todo. Pero ahora volvió y podemos hacerlo fluidamente", explicó a El País.

Traidores siempre estuvo ahí como una página del rock nacional que no puede saltearse. Por eso aunque sus integrantes se asombren, cada vez que deciden reencontrarse con el público, éste responde de forma instantánea.

Mirar hacia atrás no es una tarea fácil, menos cuando al volver la vista se encuentran imágenes dolorosas y procesos ya superados o todavía latentes. A veces ese camino se parece a atravesar un campo minado y esa fue la sensación de Casanova al recuperar Montevideo Agoniza para traerlo al presente. Con sinceridad, confiesa que "le provocó sentimientos encontrados" enfrentarse al repertorio que ahora quedó inmortalizado en imágenes. "Esas canciones tienen una carga emotiva muy grande para mí, porque hablan de una historia muy pesada y oscura de nuestro país. Claro que también está la alegría de que la gente todavía quiera escucharlas y formen parte del inconsciente colectivo, pero por momentos yo me vi superado".

Ese es el motivo por el que mostró reticencia a volver con Traidores y debió superar "una gran crisis personal" para poder seguir adelante con el proyecto. "Nos criamos en dictadura siendo niños y por eso reaccionamos así en la adolescencia. Después tuvimos una democracia tutelada, que todavía estaba llena de violencia y de miedo. No hicimos Traidores para hacer música divertida y ganar `minitas` como dice Capusotto. La idea era comunicar un montón de ideas en tiempos muy difíciles y meter para adelante con el afán de conquistar aquellas libertades perdidas".

El Casanova idealista, pasional y transgresor habla con fluidez de sus corrientes internas, en las que a cada paso intenta no ahogarse, aferrándose a la música y extendiendo su magia indiscutible a otros, como quien persigue una misión. De ahí que escucharlo hablar sea tan bueno como escucharlo cantar. Y sorprende: "Soy una persona común que decidió usar la música como vía de comunicación, pero podría haber sido la pintura o cualquier otra expresión artística. Me defino a mí mismo como un comunicador, antes que como músico, cantante o compositor. Creo que soy un poco todo eso y también sucede que Traidores es el monstruo que se come a su creador. El personaje que es Juan Casanova arriba del escenario ya no me pertenece, forma parte del imaginario popular, tiene vida propia. Yo soy bastante tímido además, pero decidí comunicar ideas y ponerle voz a los que no la tienen".

Su proyección va más allá. Incluye Assimo y una incursión como solista que delineó junto a la guitarra de Juan Mendaro para compartir su Poesía de Guerra.

Ese fue un hueco creativo que le permitió hacer catarsis y exorcizar algunos demonios considerando a las canciones importantes como"hijos" porque "están ligadas a "un acto de amor", subraya.

Lo más llamativo es que no haya aprendido a tocar un instrumento. Aunque la razón es simple: nunca le gustó tocar.

Al principio optó por el bajo pero prefirió delegar esa función a "alguien que sepa" y dedicar largas horas a "escribir y hacer melodías".

Montevideo agoniza se publicó originalmente en casete en 1986. Pero comenzó a producirse dos años antes. Desde ese entonces a la fecha el contexto político, cultural y del propio rock uruguayo cambió sensiblemente. Y Casanova compara. "El rock se afianzó, hoy es más fácil acceder a escenarios. Por suerte ya no corre la violencia que campeaba en aquel entonces, hay otras libertades, y nuestros shows ya no terminan a las trompadas como antes. No hay tribus urbanas peleadas unas con otras dentro de la música. Pero también tenemos muchas cosas en el debe, por algo nuestra música está muy vigente. Muchos de nuestros temas tocan puntos que todavía no han sido solucionados; queda mucho trabajo por hacer".

La relación entre él y su primo, Nattero, raya con lo pasional. "Nos peleamos cuatro millones de veces y vamos a seguir haciéndolo", dice y se ríe. "Somos parientes, es lo que pasa en todas las familias, es normal, además del desgaste que hay en la interna de los grupos". Pero en este caso esas trifulcas "se resuelven de una manera creativa y componiendo canciones. La música ha salvado nuestra relación".

Esto es así, al punto que están abocados a la producción de nuevos repertorios. Es un presente amable para Traidores, casi inesperado, puesto delante de sus narices como un banquete, con un sello discográfico (Bizarro) a su servicio, un DVD en puerta, material inédito en gestación y varias presentaciones pautadas, una de ellas en el Teatro Solís. Encontró un contexto que seguramente lo llevará a reformularse. Casanova es un cantante carismático, respetado y querido por sus pares. Y muchas veces mimado por Sebastián Teysera, el líder de La Vela Puerca, con quien compartirá escenario esta noche en la cuarta edición del Festival Punta Rock.

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