El juez penal Pedro Salazar investiga al ciudadano croata Anastazije Martincic, procesado por narcotráfico en 2009 y a su abogada, Graciela Mendoza, por una presunta calumnia contra la magistrada especializada en crimen organizado Graciela Gatti, a quien denunciaron por un supuesto pedido de soborno.
Martincic, asesorado por Mendoza, presentó el año pasado una denuncia contra Gatti en la que aseguró que la jueza, a través de otro recluso del Penal de Libertad, le reclamó la suma de US$ 500.000 para dejarlo en libertad.
La denuncia del croata fue investigada por el juez especializado en crimen organizado Jorge Díaz, quien junto al fiscal Ricardo Perciballe, concluyó que las afirmaciones de Martincic son "falsedades sin ningún fundamento".
Tras archivar la denuncia contra su colega, Díaz remitió los antecedentes del caso a Salazar, para que se investigue un posible delito de calumnia contra la magistrada.
El viernes 24, Salazar interrogó a Martincic y Mendoza en calidad de indagados. El proceso, por tratarse de una investigación por calumnia, se tramita bajo la modalidad de presumario y no por audiencias orales y públicas, sistema que se aplica para casos de difamación e injurias.
El defensor de oficio Bernardino Real, quien el viernes representó a Martincic, dijo a El País que, a su juicio, en caso que se concluya que el croata calumnió a Gatti no podría ser procesado hasta tanto no concluya el proceso judicial que lo envió a prisión.
Eso en función de lo que prevé el artículo 337 del Código Penal, que señala que toda calumnia o injuria derivada de una investigación judicial no podrá denunciarse "sino después de terminado el litigio en que se causó".
Así, para Real, Martincic y Mendoza pueden ser investigados pero no responsabilizados hasta que el croata no tenga en su contra una sentencia firme.
La fiscal Mónica Ferrero pidió en 2011 que Martincic sea condenado a 17 años de prisión por el delito de narcotráfico, ilícito cuyo máximo de reclusión es de 18 años.
MAUÍ. Martincic fue procesado en noviembre de 2009 luego de que se descubriera en su yate "Mauí" (que se encontraba atracado en el puerto de Santiago Vázquez) un total de 2.174 kilos de cocaína.
La droga fue ubicada en el marco de la operación "Guerrero de los Balcanes", que se realizó en base a la cooperación entre varios países.
Si bien Martincic niega vinculación con la droga, el cargamento hallado es parte de la actividad de un grupo internacional dedicado al narcotráfico. Otros 500 kilos de cocaína que faltaban en la incautación de la operación "Guerrero de los Balcanes" se ubicaron en Buenos Aires.