La situación en el balneario rochense La Pedrera se volvió intolerable para los comerciantes y vecinos, que, ante una serie de delitos y el exceso de gente, decidieron adoptar sus propias medidas de seguridad.
Según supo El País, los comercios cerrarán sus puertas esta noche, tal como ayer debieron hacerlo algunos. Un comerciante de un resto pub dijo a Telemundo que durante el Carnaval de La Pedrera "está todo mal organizado", por lo que decidió abrir "sólo al mediodía y de noche". "Nada de vender alcohol. La gente está brava y se pone espesa", se quejó.
Se mantendrían abiertos los comercios ambulantes. Según pudo constatar El País, a esta hora la cerveza es ofrecida en el medio de la calle y se estima que el descontrol tendrá sus horas criticas cuando llegue la madrugada. Es que sobre las 20.30 horas, la movida musical ya había comenzado: "Movete, movete, movete, que esta banda está loca y hoy no podemos perder", se escucha en la angosta calle central, donde la música va en aumento.
Por su parte, vecinos del popular balneario, que desde hace algunos años sufre una fuerte invasión de turistas por estas fechas, optaron por la contratación de seguridad privada y la instalación de alambres de púa en la puerta.
Más temprano, además, alrededor de 30 vecinos realizaron una manifestación con quema de cubiertas en la calle de ingreso a La Pedrera, según informó a EL PAÍS digital el jefe de Policía del lugar, Oscar Miraballes.
Minutos después, bomberos apagaron el fuego y se dispersó la manifestación, que según indicó Miraballes, se desarrolló pacíficamente. Una pancarta, además, reclamaba la presencia de mayor seguridad por parte de las autoridades y la renuncia del alcalde Alcides Perdomo.
Agregó que prácticamente no se han registrado accidentes en el lugar, y que hasta el momento "todo se viene desarrollando con normalidad".
Debido a la altísima concurrencia, el intendente de Rocha, Artigas Barrios, coincidió con Perdomo en pedir que no concurran más personas al balneario porque ya está colmado. Barrios dijo que todas las casas están alquiladas y que la gente está acampando en los parques y terrenos baldíos.