La película "Cesare deve morire" de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani ganó el Oso de Oro del Festival de Berlín. El medallero incluyó el Premio del Jurado Ecuménico para la uruguaya "La demora", dirigida por Rodrigo Plá.
Cesare deve morire es una adaptación de la obra Julio César de William Shakespeare representada por los reclusos del pabellón de alta seguridad de la cárcel romana de Rebibbia.
"Espero que cuando esta película sea proyectada haya entre el público, al regresar a casa, alguien que piense, o comente con algún amigo que la haya visto con él, que incluso los criminales más duros, condenados por ejemplo a cadena perpetua, son y siguen siendo seres humanos", declaró Paolo Taviani al recibir el premio. "También rindo homenaje a los diálogos sencillos y magníficos de Shakespeare", añadió.
"Esta obra permitió a los presos durante algunos días volver a la vida. Eso solo duró algunos días, pero ellos hicieron eso con una gran convicción y es para ellos para quienes va nuestro saludo", dijo.
Filmada en blanco y negro y en color e interpretada por los presidiarios en sus propios dialectos -calabrés, siciliano, napolitano o romano-, el film muestra a asesinos y mafiosos actuando en la adaptación libre de la tragedia de Shahespeare, y su propia situación da una nueva resonancia a los temas de traición y venganza de la obra.
Paolo y Vittorio Taviani, de 83 y 85 años de edad, dijeron que el film es "el relato del descubrimiento del poder del arte por hombres que viven una tragedia, no sólo por los delitos que cometieron sino por lo dura que es la vida en la cárcel". Los directores son conocidos en Uruguay a través de sus películas (Padre padrone, La noche de San Lorenzo, Kaos) y por haber estado en el país durante varios días en 1983.
Al presentar la obra en Berlín hace unos días, Vittorio aseguró que había sido "una gran experiencia volver a descubrir con ellos la obra de Shakespeare, de la que teníamos recuerdos de lecturas en el colegio. La hemos desmembrado y también reconstruido, en nombre de un espectáculo. Pensamos que a Shakespeare le habría gustado ver esta representación. Cuando llegamos por primera vez a la cárcel, un lugar donde la gente sufre, nos parecía que no teníamos derecho a verlos sufrir, pero luego nos dimos cuenta que ellos tratan de expresarse también, y que pueden llegar a sentir amistad y afecto aunque hayan cometido terribles delitos", añadió.
Cesare deve morire, comienza con la selección del elenco y la atribución de los papeles por un verdadero director de teatro, Fabio Cavalli, quien desde hace 10 años ha llevado la dramaturgia a las prisiones italianas. Cavalli contó que ya había montado en la cárcel de Rebibbia El infierno, de Dante, La tempestad de Shakespeare y Candelaio, de Giordano Bruno.
"El teatro de Rebibbia no es ya únicamente el teatro de la cárcel sino una sala que depende de la alcaldía de Roma y a la que regularmente van los estudiantes de bachillerato a ver nuestras puestas en escena", añadió Cavalli.
URUGUAYA. La película La demora, del uruguayo Rodrigo Plá, ganó el premio del jurado ecuménico y el de los lectores del diario alemán Tagesspiegel, dos distinciones independientes concedidas antes de que la Berlinale entregue las suyas.
Rodrigo Plá, considerado un realizador uruguayo-mexicano por su larga estadía en México, había emocionado al público de la Berlinale con su film, que cuenta la historia de una mujer que decide abandonar a su anciano padre, aquejado de "problemas de memoria", en un parque de Montevideo.
"Es la mejor película que he visto este año en la Berlinale", comentó una periodista española acreditada en Berlín.
Basada en un cuento de la escritora Laura Santullo, quien además de ser la guionista es la esposa de Plá, La demora, presentada en la sección Forum, cuenta la relación entre María, encarnada por la excelente actriz Roxana Blanco, y su padre Agustín, interpretado por Carlos Vallarino.
La palabra Alzheimer jamás es mencionada, pero sobrevuela. Durante el debate que siguió a la proyección varios espectadores agradecieron a Plá que hubiese tratado de manera tan "acertada" ese problema social, y lo instaron a seguir explorando esas temáticas ante la trivialidad "del cine de marketing que se hace hoy en día".
Los otros osos
El Oso de Plata fue para el director húngaro Bence Fliegauf por "Csak a szel`` (Solamente el viento), que se centra en la vida de una familia gitana en momentos en que su comunidad enfrenta una serie de ataques mortíferos. La película tiene reparto amateur.
El premio al mejor actor fue para el danés Mikkel Boe Folsgaard por "En Kongelig Affare`` y el de mejor actriz para Rachel Mwanza, que interpretó a una niña soldado congolesa en la cinta canadiense "War Witch``.
El premio al mejor director fue para el alemán Christian Petzold, por "Babara``.