Las pérdidas económicas provocadas por las catástrofes naturales alcanzaron un nivel récord en 2011, ascendiendo a US$ 366.000 millones, según estimó la ONU en su último estudio anual sobre el tema.
En 2011, la ONU registró unas 302 catástrofes naturales que provocaron la muerte de 29.782 personas, afectaron a otras 206 millones e infligieron un costo económico récord.
El sismo que golpeó a Japón en marzo representa la mayor parte de esa cifra, 210.000 millones de dólares en pérdidas económicas para ese año.
"El gran terremoto en Japón y el tsunami que le siguió nos recuerda a todos que no podemos ignorar las lecciones de la historia", declaró la directora de Estrategia Internacional de Prevención de Catástrofes de Naciones Unidas, Margareta Wahkström, citada en un comunicado.
"Las grandes ciudades situadas en las zonas sísmicas deben tomar en serio la probabilidad de que los acontecimientos se reproduzcan", agregó.
El último año récord en términos de pérdidas económicas fue en 2005, con US$ 243.000 millones, según el estudio realizado por la ONU y el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres de la Universidad de Lovaina (Bélgica).
Ese año se caracterizó por numerosos huracanes, como Katrina, Wilma o Rita, que causaron gastos por US$ 100.000 millones para los aseguradores.
Las estadísticas publicadas por la ONU son semejantes a las del asegurador Swiss Re, que estimó que los perjuicios registrados en 2011 en el mundo habían alcanzado US$ 350.000 millones.
En 2011, además de los terremotos en Japón, Turquía y Nueva Zelanda, importantes inundaciones en Tailandia y en Australia aumentaron la factura, así como los huracanes en Estados Unidos.
AFP