El polémico Moreno asume control de las importaciones en Argentina

Clave. Podrá aprobar u observar las declaraciones de compras al exterior

 20120114 500x350

El polémico secretario de Comercio Interior de Argentina, Guillermo Moreno, tendrá control oficial de las importaciones. Su organismo fue el primero en aceptar la invitación de la AFIP de observar compras al exterior antes de que se haga el pedido.

El funcionario formalizó el trámite de adhesión de su cartera al régimen de declaración jurada anticipada de importación que fue instrumentado recientemente por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Esto será una piedra más en el zapato para los exportadores uruguayos que quieran colocar sus productos en la vecina orilla.

La resolución de la AFIP no había sorprendido a los industriales uruguayos, que reiteraron la semana pasada su pedido al gobierno para que "cambie el rumbo de la negociación y haga valer su peso en el Mercosur", según había dicho a El País el vicepresidente de la Cámara de Industrias, Gabriel Murara. "Falta que pongan un muro", había dicho el empresario, en alusión a la serie de medidas oficiales que están en marcha, que se suman a las informales, como el "1 a 1" (por cada dólar importado cada empresa debe exportar el equivalente), la intimación a los supermercados a que no compren productos extranjeros para los que existe producción nacional y las demoras en las licencias de importación. En esas medidas informales incidieron mucho las presiones de Moreno.

A su vez, los empresarios brasileños criticaron la nueva traba al comercio que impuso Argentina (ver recuadro).

La nueva resolución de la AFIP establece un control generalizado de las operaciones de abastecimiento internacional a partir del 1° de febrero, para conocer quién quiere importar algo en Argentina y que los organismos públicos puedan realizar algún tipo de observación respecto de la operación antes de que se concrete la orden de compra. La secretaría de Comercio Interior fue la primera en adherir a la AFIP.

A través de una resolución publicada el viernes en el Boletín Oficial, Moreno argumentó que es necesario para su dependencia contar con la información referida en la resolución de la AFIP, "con el objeto de realizar análisis tendientes a impedir que el mercado interno se vea afectado negativamente, ya que la importancia cualitativa y/o cuantitativa de las importaciones por efectuarse tiene la característica de impactar sobre el comercio interior".

Asimismo, Moreno sostuvo que conocer quién presentará una declaración jurada antes de que se concrete la compra permitirá al gobierno realizar una evaluación más eficiente de la "competitividad de la actividad económica, posibilitando la tipificación de las estructuras de costos de los bienes que conforman el mercado".

Por último, señala que la secretaría de Comercio Interior realizará la devolución de las declaraciones en un plazo "que no será superior a 15 días hábiles" (tres semanas completas).

Mientras tanto, los empresarios argentinos siguen exigiendo explicaciones. La Cámara Argentina de Comercio incluso solicitó la suspensión de la norma de la AFIP, para "despejar dudas" y "evitar las eventuales consecuencias negativas que pudieran afectar a los operadores de comercio exterior".

Por ejemplo, la resolución de AFIP no hace referencia a las órdenes de compras y pedidos ya cursados, a los contratos firmados y al abastecimiento programado, como ocurre en la planificación de entregas de insumos.

El perfil de Moreno es duro de roer. Además de las presiones permanentes al comercio, a Moreno se le atribuye la intervención para alterar los indicadores de precios y la composición de la cúpula del Instituto de Estadística y Censos (Indec), según informó el diario argentino Perfil.

Una anécdota describe su modus operandi. Hizo pasar a un empresario a su despacho, pero para sorpresa de la visita el secretario no estaba mirando al frente, sino a la pared. El hombre empezó a hablar, pero dejó de hacerlo cuando constató que Moreno seguía de espaldas. Al callarse, Moreno giró su silla, hasta estar de frente al visitante y le hizo tres preguntas: "¿Vos qué profesión tenés? ¿Qué carajo sabés de este tema? ¿Sabés a qué me dediqué los últimos 20 años?", informó el diario Ámbito Financiero. Antes de dar opción a una respuesta, Moreno le dijo: "Me dediqué a estudiar Economía, así que no hay nadie que sepa más que yo". Así arrancan muchas de las reuniones de Moreno.

BASADO EN LA NACIÓN

Protestan también en Brasil

Los empresarios brasileños se sumaron a las preocupaciones del gobierno de Dilma Rousseff por el impacto que tendrá en sus exportaciones el nuevo régimen de importaciones que adoptó Argentina. "Es un retroceso más para el comercio en el Mercosur", advirtió la Confederación Nacional de Industria en un comunicado. El Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil expresó también su inquietud. El comercio entre ambos países alcanzó el año pasado la cifra récord de US$ 39.616 millones.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar