MATÍAS CASTRO
Este es un Sherlock Holmes cruzado con héroe de acción y James Bond. Es el del director Guy Ritchie y Robert Downey y su segunda película, "Un juego de sombras", se estrenará este viernes en cines de Uruguay.
Aunque parezca parte de un discurso promocional, los actores, el director y la productora de esta película, insisten en que se trató más bien de un proyecto casi de amigos que de un trabajo que es parte de un gran negocio. "¿Por qué hicimos esta secuela?", dijo el director Guy Ritchie (Snatch; Juegos, trampas y dos armas humeantes; Rocknrolla) cuando en una conferencia de prensa se le preguntó sobre el poco tiempo que pasó entre este film y el primero. "Porque lo disfrutamos mucho la primera vez. Esperé con mucha expectativa el resultado de la recaudación de taquilla por razones muy distintas a las que los demás suelen tener para ver estos resultados. Y es que el trabajo en el primer film fue una experiencia catártica y muy disfrutable. Solo queríamos hacerlo otra vez".
Y lo hicieron en tiempo récord.
Pero el tema del dinero importa en estos casos ya que en definitiva es lo que permitió la reunión del mismo equipo con un año y poco de diferencia. La primera película costó noventa millones de dólares y recaudó quinientos veinticuatro. Esta costó un poco más y en quince días había facturado ya doscientos cincuenta millones. Si la progresión sigue, es probable que haya una tercera aventura de Holmes (de este Holmes, en particular, bastante distinto a las muchas encarnaciones previas) en poco tiempo.
En Juego de sombras, Holmes se enfrenta a su némesis de los libros, James Moriarty. Una mente criminal con pocos puntos de comparación, capaz de igualar y a veces superar en inteligencia y anticipación al detective de Baker Street. Interpretado aquí por Jared Harris (Atrapada, Fringe, Mad Men, El curioso caso de Benjamin Button) Moriarty está detrás de una gigantesca conspiración internacional, el negocio armamentístico y un plan que no tiene nada que envidiarle a los elaborados por los enemigos de James Bond.
"Después de que supimos que la primera había funcionado bien y nos metimos en la gira promocional", contó Robert Downey Jr. en una conferencia, "nos pusimos a hablar de las cosas que queríamos mejorar y las direcciones que queríamos tomar aquí. Había mucho para aprender. Y creo que el mayor disfraz aquí no fue el de los personajes, sino el nuestro; fuimos nosotros disfrazándonos de gente a la que solo le importaban los números cuando lo que en realidad pesaba es que somos un grupo de gente excéntrica. Y Warner Bros. nos dio la oportunidad de intentar hacer algo que es complicado y que necesita de muchos elementos".
Detrás de este Sherlock Holmes hay por lo menos dos parejas. Una es la que se ve frente a cámaras y que tiene el dúo de Downey y Jude Law, como Watson, de grandes protagonistas. Su forma de actuar y su relación fue de las cosas que más atrajeron al público y la crítica desde la primera película. "Creo que el objetivo es hacer que una escena bien escrita parezca como que es improvisada", comentaba Downey, "o que se trata de cosas que van surgiendo en el set de rodaje y que no estaban hasta el momento de ponerse a trabajar".
La otra pareja es menos visible pero igualmente importante a la hora de explicar porqué esta película existe. Se trata de la de Downey y Susan Downey, su esposa y también productora. De treinta y ocho años de edad, Susan Downey ha producido películas muy diversas, desde las tres Mortal Kombat hasta El barco fantasma, Entre besos y tiros (protagonizada por su esposo), RocknRolla y El libro de los secretos.
Fue, precisamente, cuando ella trabajaba para Guy Ritchie en RocknRolla, que Robert Downey la visitó en su oficina. Por casualidad el actor se enteró que el director planeaba adaptar al detective de Baker Street a la pantalla grande y se interesó por presentarse al proyecto. Susan los presentó en una reunión posterior y de inmediato se pusieron de acuerdo. El proyecto que pergeñaron entre los tres probó ser una renovación del personaje (cuestionada por algunos) muy exitosa entre el público y buena parte de la crítica.
"Yo era fanático de la primera película", contó Jared Harris durante la conferencia de lanzamiento, celebrada el mes pasado. "Podés ver desde el comienzo que ellos optaron por darle un toque muy fresco a la forma en que trataron a los personajes, su época y sus temas. Era emocionante porque sabía desde el principio que (interpretar a Moriarty) sería meterse en una versión reimaginada. Tenía que ser una versión distinta de los personajes que ya conocíamos de antemano. Y para mí uno de los principales desafíos fue que Moriarty tiene que representar un problema formidable para Sherlock porque sus acciones tenían que parecer como si estuviese enfrentando a un chico joven. Tenía que ser formidable en ese sentido. ¿Cómo íbamos a lograr eso? No lo sabía. Pero sabía que iba a ocurrir".
Poco después del estreno de la primera película, en diciembre de 2009, la Warner Bros. estudió los resultados de taquilla y dio luz verde para la realización inmediata de una secuela. Generalmente las cifras de recaudación del fin de semana de estreno dan la pauta sobre una secuela o su cancelación. En Juego de sombras las cifras han sido altas, aunque un poco menores a las del primer film.
El proyecto se puso en marcha con tanta celeridad que Guy Ritchie optó por abandonar el proyecto de adaptar Lobo, un personaje de historieta de la DC Comics, al cine, mientras que Downey dejó de lado su protagónico en Cowboys y Aliens (que fue dirigida por Jon Favreau, con quien ha trabajado en las dos taquilleras películas de Ironman). El guión se terminó de escribir en poco tiempo, con la idea de tener un mayor despliegue en historia y escenarios. Y el resultado se podrá juzgar a partir del estreno en salas de cine el próximo viernes.
Mujeres en acción
A pesar de que la historia trata de la amistad de Holmes y Watson y de su enfrentamiento con Moriarty, los personajes femeninos son importantes aquí. Según la productora Susan Downey no tuvo que insistir mucho para darle peso al personaje femenino que interpreta Noomi Rapace. "Fue solo cuestión de conseguir a la persona correcta".
Joel Silver quiere más sherlock
Detrás de esta versión de Sherlock Holmes está una ponderosa figura de Hollywood. Se trata del productor Joel Silver, un veterano de la industria que ha cosechado fortunas gracias a su trabajo en las cuatro "Arma mortal", la trilogía de "Matrix", varias de las "Duro de matar", "Depredador", "Meteoro" y muchísimas otras. "Bueno, soy fanático de la ficción serial, como demuestran mis películas y franquicias. Y, por supuesto, me encanta la naturaleza lucrativa de la franquicia", contó en una entrevista reciente, con mucha sinceridad. Este productor de cincuenta y nueve años es considerado como uno de los hombres más fuertes de Hollywood y también como una personalidad extravagante, vinculada a su millonaria fortuna. "Pero cada una de estas películas que yo comencé, incluso Matrix en cierto sentido, nunca fueron planeadas para tener una continuación. Digo, eran solamente una idea exitosa que nos daba pie a buscar el modo de seguro contando esa historia. Con Sherlock realmente hay una oportunidad de seguir contando esta historia. Si ahora están haciendo James Bond 23, no sé cuánto nos pueda llevar hacer un Sherlock 23. Estoy convencido de que este personaje puede sobrevivir de muchas maneras".