COLONIA | PEDRO CLAVIJO
Repleta de argentinos, la ciudad de Colonia del Sacramento recibió el nuevo año bailando en la calle. Al llegar la medianoche el cielo se iluminó con pirotecnia, prácticamente desde todos los sectores de la ciudad.
Centenas de personas que instalaron sus mesas en la rambla costanera fueron espectadores de lujo de un espectáculo maravilloso. Los hoteles cinco estrellas realizan sus fiestas y al llegar el año nuevo, hacen estallar sus fuegos artificiales y desde los restaurantes del Barrio Histórico se vivió una emoción similar.
Poco después de la una, la gente fue convergiendo hacia el Barrio Histórico, donde una banda musical en la plaza frente a Pulpería de los Faroles, hizo bailar a todos entre las piedras. Los faroles amarillos, la alegría y el entusiasmo brindaron un clima especial, y la gente disfrutó a pleno.
Los tambores llegados desde los barrios hacia el centro unieron sus voces de cuero en la zona del Banco República hacia el Barrio Sur, donde la juventud se estableció para cantar y bailar hasta la salida del sol. En la rambla costanera se estableció una zona de exclusión con música y una pantalla gigante que recibió a cientos de personas.
La capacidad de los hoteles estuvo casi colmada durante el fin de semana, básicamente de pasajeros argentinos.
LAS DOCE Y LA UNA. En la escollera Santa Rita hubo más de un centenar de embarcaciones amarradas, con una gran presencia de veleros. A medianoche, quienes reciben el año nuevo a bordo se visitan barco por barco.
"Nos encanta la magia que tiene Colonia en esta noche", dijo un matrimonio argentino, que celebró la llegada del año a las cero y a la una, según el huso horario de Argentina. Casualmente un argentino a esa hora tiraba pirotecnia y explicó que lo hacía por el horario de su país. A la una, hacia el horizonte, la impresionante cohetería allende el Plata se notaba debido a la serenidad del Río de la Plata.