Se dice que cuando un espectáculo es muy bueno, alcanza con que la crónica sea una mera descripción del mismo, y que a partir de allí, el juicio crítico se va a desprender por sí solo. La máxima (más allá de su relatividad) es aplicable a este Cascanueces con que el Ballet Nacional Sodre (BNS) cierra su primera temporada completa al mando de Julio Bocca.
Al levantarse el telón, la casa de los Stahlbaum se puede observar como desde la calle: por los vidrios de las ventanas se ve el gran árbol de Navidad, al fondo de la escena, mientras la nieve cae lentamente. Al levantarse la fachada, se ven los regalos, las mesas con los dulces, el juego de ajedrez, el enorme reloj. El decorado es amplio, armonioso, lleno de detalles: las sombras de las luces, por ejemplo, aparecen pintadas en los paneles.
Al clima festivo, los bailes y el reparto de los regalos, se suman los primeros efectos de animación. Drosselmeyer, el padrino de Clara, llega con sus trucos de magia y su retablo con ágiles muñecos. El retablo asombra porque sus puertas se convierten en el propio telón de fondo de los muñecos. Otro detalle: el péndulo del gran reloj se mueve. Luego la esfera se iluminará, y a partir de allí se verán otras sorpresas.
El vestuario, de época, también está diseñado y confeccionado con mucha sensibilidad, hecho que destaca además por la gran cantidad de piezas que entran en juego. Y el mérito es mayor si se tiene en cuenta que se puso en diálogo el trabajo de Nelson Mancebo, con los alumnos y profesores de la Universidad del Trabajo del Uruguay.
A medida que los bailarines hacen su trabajo, el espectador puede reparar en otros detalles, como los caballos de madera pintados al fondo, la casa de muñecas, o el oso y otros regalos. Cuando Clara se duerme y la escena se llena de ratones, el público se sorprende por los disfraces de los ratones, concebidos con mucha creatividad.
Las acciones que siguen no son fáciles de escenificar y el equipo logra resolverlas con solvencia. La batalla entre los ratones y los soldados, la zapatilla que arroja Clara a la cabeza del Rey Ratón, todo está contado desde ideas originales y con dinamismo.
Luego, un cambio de decorado se hace a la vista del público, que presencia cómo una escenografía se convierte en otra, como a través de un gran juego mecánico. En el País de los Dulces los trucos de animación se multiplican. Es interesante cómo la puesta trabaja con elementos muy sutiles, como la repetición de motivos pintados que se reproducen en el mobiliario. O el carro que transporta a Clara, que luego se proyecta sobre el telón.
La secuencia de la danza española, la árabe, la china y la rusa permiten mayor despliegue aun, tanto a nivel dancístico como de vestuario y escenográfico. En la danza árabe, un enorme muñeco interactúa con los bailarines. En la danza rusa, una gran `matrioska` se abre en dos. La danza china va acompañada de un gran dragón.
En los últimos tramos del espectáculo (que no es nada largo, y transcurre a muy buen ritmo), las coreografías se vuelven más clásicas, para deleite de quienes gustan de las formas dancísticas más tradicionales. Bazilis, que pone mucha creatividad en juego, también ofrece pasajes de buen ballet clásico, tanto en escenas de grupo como individuales.
Giovanna Martinatto, en el papel de Clara, está simplemente magnífica. La artista, además, parece vivir su papel con soltura y alegría. El resto del reparto está a la altura de la protagonista, concretando un espectáculo que quedará para la historia. También los técnicos de escenario colaboran en el feliz desarrollo de este ballet, ejemplo de cómo en Uruguay se pueden hacer bien las cosas, por medio de un gran trabajo de equipo.
EL CASCANUECES
Ficha
Música: Piotr Ilich Tchaikovsky.
Argumento: versión del cuento de Alexander Dumas, padre, sobre la obra de E. T. A. Hoffmann.
Coreografía: Silvia Bazilis. Escenografía: Gastón M. Joubert.
Vestuario: Nelson Mancebo.
Iluminación: José Fiorruccio.
Animación: Martín López Romanelli.
Reparto: Giovanna Martinatto, Guillermo González, Raúl Candal, Paulo Aguiar, Julio Minetti, Lucía Martínez, Alejandro González, Alicia Nardacioni, Alejandro Fernández, Oscar Escudero, Careliz Povea, Marina Sánchez, Sebastián Arias, Juan Carlo Pi, Aníbal Orcoyen, Sara Seoane, Sofía Sajac.
Sala: Auditorio Nacional Adela Reta.
Funciones: del 13 al 20 de diciembre. Localidades agotadas.