El Partido Socialista inauguró anoche el Congreso en el que se elegirá la nueva dirección del sector. El evento se llevará adelante durante todo el fin de semana en el Cine Teatro Plaza.
El acto apertura estuvo a cargo del secretario general, Eduardo Fernández, que hizo un recuento de las acciones del partido durante los últimos años y se despidió de su cargo. "Dejo la secretaria general, pero no la militancia", señaló.
El expresidente Tabaré Vázquez fue el gran ausente de la noche. Había sido invitado a participar en el Congreso, pero no concurrió para respetar su retiro de la "actividad política pública". Sin embargo, el evento contó con la presencia de la senadora y primera dama Lucía Topolansky y legisladores de todos los partidos políticos.
A partir de ayer, quedaron instaladas las comisiones de rendición de cuentas y la de discusión de las tesis ideológicas. Ésta última definirá los postulados del socialismo para los próximos diez años.
Para asumir la dirección del partido pugnan dos corrientes distintas: la ortodoxa de José Nunes (gerente de AFE) y la renovadora del diputado Yerú Pardiñas, sucesor de Fernández. Como presidente de hecho por el fin de semana asume el director de Recursos Humanos de la Intendencia de Montevideo, Jorge Basso.
De la elección de autoridades que se realizará el domingo 11 participan 700 congresales afiliados al partido de todo el país. Se eligen los 51 integrantes del Comité Central y se designan los representantes de las 19 secretarias generales del sector. El voto es secreto.
También se vota la composición del Ejecutivo Nacional. El ala del partido que logre la mayoría de los integrantes en ambos organismos será la que designe al secretario general del sector.
Fuentes socialistas dijeron a El País que los resultados de las elecciones se conocerán mañana mismo, ya que está previsto realizar una conferencia de prensa para informar el nombre de las nuevas autoridades.
Todo apunta que el resultado de la elección favorezca a los ortodoxos, ya que tienen mayoría en los departamentos más populosos como Montevideo y Canelones, dijeron a El País fuentes del Partido Socialista.