Cuatro mil personas marcharon por el montevideano Carrasco para pedir más seguridad. La marcha ocurrió tres días después de la muerte de una joven por un disparo de su propio padre, cuando este intentaba defender su casa de delincuentes. El hermano de la fallecida leyó una proclama donde dijo a quién iban dirigidas sus críticas: al gobierno y al Ministerio del Interior. "Esto no es culpa de la Policía, ellos están atados de manos como los vecinos", dijo el joven. El ministro salió a rechazar eso pero prometió más efectivos en la comisaría barrial.