Con un sorpresivo disco que cruza el tango al estilo Bajofondo con la cumbia, la música tropical y el rock, el músico y productor Juan Campodónico debuta esta noche a las 21 horas como solista con un show en la sala Lorente (Rondeau y Colonia). No estará solo, ya que en esta incursión lo acompañarán sus colaboradores en Campo, su disco debut: Martín Rivero, Pablo Bonilla, Roberto Rodino, Verónica Loza, Gabriel Casacuberta, Luciano Supervielle, Javier Casalla, Martín Ferrés, Adrián Sosa y el productor Gustavo Santaolalla.
La presencia de Santaolalla tiene que ver con el hecho de que este disco surge del proyecto Bajofondo, gestado por él junto a Campodónico y Luciano Supervielle. De hecho Santaolalla había estado también presente en los conciertos que dio Supervielle hace un año y que sirvieron para la grabación de su disco Reverie.
"El tango nació en los burdeles, originalmente tenía una forma muy rústica y eso fue cambiando" había comentado Campodónico en una reciente entrevista en El País, "Por suerte hubo gente poco prejuiciosa, de lo contrario hubiera quedado ahí. El hip hop lo mismo, viene de los barrios duros de Nueva York y Los Angeles, y hoy en día está integrado. A veces la música es más poderosa que su propio marco social. Este disco demuestra que la belleza está en todos lados, lo importante es darse cuenta donde está y ponerla en un contexto en el que pueda apreciarse. Con Bajofondo retomamos los gestos del tango que eran cosas propias de generaciones anteriores. Me di cuenta, a modo personal, que si no intentaba recuperar el género y decirlo a mi manera, por lo menos yo iba a dejar de lado una riqueza enorme. Y si no lo hacíamos nosotros acá en el Sur, ¿entonces quién?".
Su comentario con respecto a los prejuicios y los géneros y sus orígenes tenía que ver con el hecho que lo primero que sorprende de Campo es el uso de la cumbia, aunque muy procesada por lo que se podría denominar "sensibilidad Bajofondo". Además de su trabajo en ese colectivo, Campodónico fue también integrante de El Peyote Asesino y ha producido a artistas tan distintos como Jorge Drexler y El Cuarteto de Nos. Con toda esta experiencia detrás, explicó: "Tratamos de plantear algo nuevo a partir de nuestra propia identidad y eso es lo que se propone Campo, pero conectando cosas que, en primera instancia, están muy lejos entre sí. Una cantante de jazz sueca con una cumbia rioplatense, medio villera, contrastan a tal punto que aflora de modo potenciado la belleza de cada una y ese es el truco del disco. El efecto es igual a cuando viene un extranjero y te hace ver tu ciudad de otro modo".