EL CAIRO | AFP Y AP
La Policía egipcia volvió a cargar ayer contra miles de manifestantes antigubernamentales en el centro de El Cairo, aumentando el número de muertos en los últimos disturbios a 38. El imán de Al Azhar y las Naciones Unidas condenaron represión.
Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, deploró el papel de las fuerzas de seguridad.
"Algunas de las imágenes que están surgiendo de (la plaza) Tahrir, entre ellas la golpiza brutal a manifestantes ya sometidos, son profundamente impactantes, así como los reportes de inconformes desarmados baleados en la cabeza``, afirmó Pillay.
"Debería efectuarse una investigación pronta, imparcial e independiente, y debería asegurarse que quienes sean hallados responsables de los abusos que han ocurrido rindan cuentas de sus actos``, agregó.
En tanto, el gran imán de Al Azhar, la más alta institución del islam sunita con sede en El Cairo, pidió ayer a la Policía egipcia que no dispare más contra los manifestantes, y al Ejército que evite los enfrentamientos "en el seno de un mismo pueblo".
El imán Ahmed al Tayeb exigió a "los jefes de la Policía egipcia que den ordenes para que las armas no apunten más a sus hermanos" y "a las fuerzas armadas que prevengan todo enfrentamiento entre los hijos de un mismo pueblo", según una grabación difundida por la televisión estatal.
"Al mismo tiempo, Al Azhar llama a nuestros hijos en la plaza Tahrir y en todas las plazas de Egipto a conservar el carácter pacífico de su revolución, sean cuales sean sus sacrificios y dificultades, y a proteger los bienes públicos y privados", agregó.
Batalla. Los enfrentamientos se reanudaron pese a la promesa del gobierno militar egipcio de acelerar los comicios presidenciales al primer semestre del 2012, oferta rechazada por miles de manifestantes. El mando militar había insinuado que llamaría a elecciones a fines del próximo año o principios del 2013.
La situación ha sumido al país en una nueva crisis a menos de una semana de las elecciones parlamentarias, las primeras desde la caída hace nueve meses el líder autoritario Hosni Mubarak.
El mariscal Hussein Tantawi, exministro de Defensa de Mubarak en el poder, intentó calmar los ánimos con su discurso del martes por la noche, en el que no fijó fecha para transferir el poder a un gobierno civil, ofreciendo en su lugar un referendo sobre la vuelta inmediata de las fuerzas armadas a sus cuarteles.
Los manifestantes de la plaza Tahrir, junto con los de otras ciudades, quieren que renuncie Tantawi para que se haga cargo del país un gobierno civil interino hasta las elecciones parlamentarias y presidenciales.
Las batallas se han centrado en torno al Ministerio del Interior, cercano a la Plaza Tahrir. Los policías y soldados que protegen el Ministerio recurrieron a los gases lacrimógenos ayer.
Rechazo. El 43% de los egipcios cree que su ejército "trabaja para frenar o cuestionar" los logros de la "revolución", según una encuesta de la Universidad estadounidense de Maryland.
Solo 21% de los interrogados cree que los militares apoyan la evolución de los acontecimientos en su país y 14% opina que el ejército es neutro.
Según el sondeo, 32% de los egipcios está dispuesto a votar a un partido islamista en las parlamentarias que comienzan el lunes, contra 30% que optaría por un partido "liberal".
Presidente yemení cede el poder
Saná | El presidente yemení Alí Abdalá Saleh firmó ayer un acuerdo de traspaso de poder en una ceremonia a la que asistió el rey de Arabia Saudita, Abdalá Ben Abdel Aziz.
Saleh rehusaba desde abril firmar el plan de las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo para resolver la crisis.
Representantes del partido en el poder en Yemen y de la oposición firmaron luego de Sakeh un mecanismo de aplicación del plan, según el cual Saleh debe abandonar el poder en un plazo de tres meses.
El rey de Arabia Saudita, en tanto, anunció el inicio de "una nueva página" en la historia de Yemen, sacudido desde hace diez meses por una ola de protesta popular.
Por otra parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, señaló: Saleh "me dijo claramente que va a entregar todos los poderes y que vendrá a Nueva York para someterse a un tratamiento médico inmediatamente después de haber firmado el acuerdo". En Arabia Saudita, Saleh ya fue tratado por las heridas recibidas durante un ataque el 3 de junio contra su palacio en Saná.
El plan propuesto por las monarquías del CCG, encabezado por Arabia Saudita, prevé la salida del poder de Saleh a cambio de inmunidad para él y sus allegados.
Saleh, cuyo mandato acaba a finales de 2013, está acusado de corrupción y de nepotismo por sus detractores.
El mandatario yemení, en el poder desde hace 33 años y cuya salida reclaman los manifestantes desde enero pasado, se había negado hasta el momento a firmar el acuerdo, retractándose en el último momento en varias oportunidades.
Conforme al plan, el mandatario debe entregar el poder por un período interino a su vicepresidente, Abd Rabo Mansur Hadi, considerado un hombre de consenso. AFP y ANSA
Lucha de líderes tras Mubarak
Los hermanos musulmanes
Los islamistas fueron prohibidos durante el régimen de Hosni Mubarak, pero hoy son considerados la mayor fuerza opositora. Defienden la creación de un Estado islámico sobre los fundamentos de la sharia. Las nuevas manifestaciones de la plaza Tahrir las viven desde lejos. Anunciaron que no quieren participar en más protestas y están dispuestos a dialogar.
Los salafistas
Más radicales que los Hermanos Musulmanes, los salafistas anunciaron su participación en las protestas. Este grupo islámico ultraconservador se convirtió en una fuerte amenaza para los cristianos coptos. Tienen una interpretación rígida del islam y consideran que su única interpretación es aquella que fue practicada por las primeras tres generaciones.
El movimiento juvenil
Las protestas son organizadas mayormente por los jóvenes, como ocurrió durante la "primavera árabe". El grupo más importante es el movimiento 6 de Abril, que agrupa a gran cantidad de universitarios y empezó como un grupo de la red social Facebook en el año 2008.
Las fuerzas seculares
El Nobel de la Paz Mohamed el Baradei declaró su simpatía por los manifestantes y exigió un gobierno de transición civil. El ex secretario general de la Liga Árabe, Amre Mussa, exigió un calendario para la celebración de elecciones presidenciales. Ambos son candidatos fuertes para la Presidencia; las elecciones sería en 2012.
El ejército
Los manifestantes acusan a los generales del Consejo Supremo de las fuerzas armadas, que gobiernan desde la caída de Hosni Mubarak, en febrero, de no ceder el poder como se habían comprometido.
La Policía
Fue muy odiada en la era del viejo rais (jefe). Las fuerzas de seguridad son consideradas corruptas y brutales. (La Nación/GDA)