El director de Rentas, Pablo Ferreri, defendió ayer en Comisión de Hacienda del Senado el pedido de datos que se hizo a colegios y clubes, pero le solicitaron mayor seguridad en sus bases para evitar filtraciones que violen el secreto tributario.
El jerarca fue convocado por el senador colorado José Amorín. "Me parece complicado que la DGI tenga una cantidad gigantesca de datos de los contribuyentes y nos preocupa la enorme fuerza que tiene sobre la vida privada de las personas", dijo a El País.
El legislador le planteó a Ferreri su inquietud ante la posible violación del derecho a la intimidad. Le dijo que si la administración tributaria manejará más información para fiscalizar, deben "estar dadas las condiciones básicas para que los bancos de datos sean realmente seguros". "Yo sé que los bancos de datos de la DGI no son seguros, no tienen elementos básicos de seguridad para que no se pueda entrar en ellos. Eso me parecía grave porque si se viola el secreto tributario se empiezan a tener datos de chusmerío de las personas", dijo Amorín.
Ferreri, en tanto, dijo a El País que Impositiva "tiene las condiciones de seguridad adecuadas". "En la Comisión ninguno de los presentes tenía información de que históricamente haya habido una fuga de información. Hay una férrea tradición de cumplimiento del secreto tributario, se respeta a rajatabla, por lo que los datos se manejan en un ambiente seguro", afirmó.
Amorín dijo que no recuerda casos, pero que el hecho de que el Fisco tenga cada vez más datos "se presta mucho más para que se viole el secreto". Agregó que esa infracción no es un delito y que, aunque puede ser pasible de sanciones, la mayor es la destitución. "Hay más de 100 becarios que tienen acceso a los datos a los que no van a destituir", señaló. No obstante, Ferreri se defendió de esas advertencias. Dijo que la destitución de un funcionario es una "sanción suficientemente fuerte". También aseguró que existen distintos niveles de acceso a los sistemas que posee DGI y "obviamente los becarios tienen niveles de acceso más bajos". "Lo importante más allá de becarios o no becarios es que no ha habido casos de fuga de secreto tributario", reafirmó.
Por otra parte, el titular de DGI reiteró que los datos no violan la intimidad porque solo se solicita quién es el responsable del pago. "No se violenta la esfera de la familia, velamos por el interés general para la obtención de recursos para financiar la vida en sociedad", dijo. Los datos son solicitados porque se consideran indicios de capacidad contributiva. Luego se contrastarán con las declaraciones de IRPF de los contribuyentes.