"Ya tomé las decisiones, y por el momento, quieto", dijo el presidente José Mujica a El Espectador sobre los dichos del presidente de Francia Nicolás Sarkozy.
El primer mandatario francés aseguró que los países que siguen albergando "paraísos fiscales", entre los que nombró a Uruguay, tienen los días contados y serán "apartados de la comunidad internacional", luego de que finalizó la cumbre del G20 en Cannes.
La afirmación de Sarkozy despertó una fuerte indignación en el gobierno y la oposición. El presidente José Mujica ordenó llamar en consulta al embajador uruguayo en París, Omar Mesa, quien estaba previsto que arribara a Uruguay sobre el mediodía, y el canciller Luis Almagro presentó una queja formal ante el encargado de negocios de la embajada francesa en Montevideo, Stephane Toulet. Para mañana lunes se espera la llegada a Uruguay del embajador francés, Jean Christophe Potton.
En tanto, la oposición responsabilizó a Argentina por generar el clima en la cumbre del G20 para que Sarkozy, ubicara a Uruguay en el grupo de países considerados "paraísos fiscales".
Los senadores blancos Luis Alberto Lacalle (UNA) y Sergio Abreu (Alianza Nacional) y el colorado Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay), vincularon la acusación de Sarkozy a las presiones del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para que Uruguay libere información tributaria de argentinos con propiedades en el país.
Según informó Subrayado el presidente Mujica se comunicó con su par Argentina, Cristina Fernández, durante el fin de semana por este tema. El tema será también tratado mañana por el gobierno durante el Consejo de Ministros.