PUNTA DEL ESTE | M. GALLARDO
La niña brasileña accidentada el jueves en el mirador ubicado en Punta Salina de la rambla de Punta del Este, se recupera en el sanatorio Cantegril. Tiene 18 meses y cayó desde una altura de más de 4 metros.
La familia de brasileños llegó en los últimos días desde la ciudad de Montenegro (Río Grande del Sur), unos 800 kilómetros al noreste de Punta del Este. El jueves paseaban por la rambla y visitaron la plataforma de madera, relataron fuentes del caso.
La niña subió la escalera con su padre y su madre y cayó por un agujero donde faltaba una madera del piso de un metro de largo y 20 centímetros de ancho. La niña impactó contra un madero de la estructura y luego cayó sobre las rocas. El golpe la dejó sin conocimiento. Sus padres la llevaron hasta el sanatorio Cantegril donde fue atendida por los médicos y enfermeros de guardia. Poco después recuperó el conocimiento.
Una tomografía practicada en la tarde del jueves trajo alguna tranquilidad en los médicos. La evolución favorable se afianzó con el correr de las horas lo que fue corroborado por otra tomografía practicada alrededor de las 10 de ayer viernes.
De forma paralela, la jueza penal de turno, Adriana Graziuso, dispuso la apertura de un presumario para investigar las causas que provocaron el accidente y deslindar las responsabilidades del caso si existieran.
El mirador, perteneciente a la ruta de las ballenas del Ministerio de Turismo, fue clausurado. Una inspección confirmó que varias partes de la estructura están atadas con cuerdas. Diversas voces advirtieron tiempo atrás sobre la absoluta falta de mantenimiento de estas estructuras. A la de Piedras del Chileno (parada 42 de la Mansa) le falta el primer tramo de escaleras y casi todas las barandas. El Ministerio de Turismo, responsable de las estructuras, concretó meses atrás una licitación pública para recuperar y reparar las estructuras. La empresa que ganó la licitación empezó el trabajo en los miradores del departamento de Rocha.