Incertidumbre por el recambio ministerial; la presidenta calla

Cuatro años más de kirchnerismo. Se espera una renovación ministerial Moyano podría dejar la CGT en marzo si no llega a un acuerdo con Cristina Próximos desafíos serán económicos

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BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA

El gabinete argentino está surcado por tanta euforia como incertidumbre. Los ministros compartieron charlas en la intimidad con la presidenta Cristina Fernández sin el más mínimo indicio sobre su futuro ni los planes para la próxima gestión.

"Empieza una nueva etapa, con otro estilo de conducción, pero más que nunca, con la misma fórmula: decisión, secreto y sorpresa", graficó un ministro que no quiso ser identificado. No es un juego de palabras. El rediseño del próximo elenco oficial es una faena que la presidenta no comparte con nadie. Deberá completar, por lo menos, dos casilleros clave que quedan vacíos porque sus titulares deberán asumir otras funciones: la Jefatura de gabinete, el ministerio de Economía. Eso, además, incluiría retoques en otras áreas.

En la Casa Rosada creen que se moldeará un esquema de contrapeso interno, una mecánica que siempre utilizó Néstor Kirchner en los organigramas de poder. Esto implica mantener un fino equilibrio entre el ala dura y otro sector más identificado con el peronismo clásico. Todo concluye en un mismo vértice: Olivos. "No va a concentrar atribuciones en una sola figura", sostuvo un avezado operador.

La definición de la presidenta servirá, acaso, para dar pistas iniciales sobre la influencia que ejercerá su vice, Amado Boudou. El plan ideal del ministro es que Hernán Lorenzino, el secretario de Finanzas, lo suceda en el cargo y que Diego Bossio, el joven director de la Anses, pase a ese puesto.

Aníbal Fernández ya tiene asegurada su salida del gobierno para ocupar una banca en el Senado. Este tuvo su capítulo amargo en medio de la algarabía generalizada: su candidato en Quilmes, Daniel Gurzi, cayó derrotado. Fue una de las pocas apuestas perdidas. En la provincia de Buenos Aires, los intendentes arrasaron.

La cabeza. Ningún aspirante real quiere, por ahora, hacer olas. Después de las prematuras versiones sobre sus chances para ocupar la Jefatura de gabinete, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, bajó aún más el perfil. Se abocó al proceso electoral, a impedir cualquier tipo de fallas y tuvo que sortear una neumonitis en el tramo final de la campaña.

Según Clarín, se ponen algunas fichas a que en Interior pueda desembarcar el secretario de Comunicación, Juan Manuel Abal Medina.

Como nunca, al ministro de Planificación, Julio De Vido, se lo ha visto revitalizado. En Río Gallegos, al emitir su voto, se despachó con libreto de manual kirchnerista: "El dictamen de las urnas no puede ser modificado por nada, por ninguna opinión, por ningún monopolio". Ya trasmitió a su equipo su intención de seguir, nadie sabe en qué oficina.

Si bien circuló que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, también podría seguir en su cargo, él está convencido de que asumirá su banca como diputado. Es más, en su entorno dan por descontado que será ungido como presidente de la Cámara baja, desde donde buscará entablar diálogo con todos los sectores.

Ni Carlos Tomada, en Trabajo, ni Julio Alak, en Justicia, saben de sus próximos pasos. Este último, para peor, se rompió los ligamentos jugando al fútbol hace semanas y, desde entonces, lleva una bota ortopédica y muletas. El más urgido por resolver su destino es el ministro de Salud, Juan Manzur. Su plazo límite es el próximo sábado: ese día debería asumir como vicegobernador del tucumano José Alperovich. Al menos en la última semana, ni el mandatario provincial ni Fernández habían dialogado sobre el devenir del funcionario.

Con la misma cercanía, seguirá el influyente secretario legal y técnico, Carlos Zannini. También, aunque sin certeza de destino, continuará dentro del gobierno el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Finalmente, en caso de que Héctor Timerman no continúe en la Cancillería, el embajador ante Naciones Unidas, Jorge Argüello, lo podrían suceder.

Gremio. En tanto, el dirigente gremial de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, no prevé retirarse de su cargo, sin embargo la incertidumbre crece.

El sindicalista no asistió al acto de la presidenta el domingo luego que se conocieran los resultados. Y, encima, dijo que pensaba en armar un partido político. Moyano tuvo varios entredichos con la presidenta Fernández por la negativa de la mandataria a poner una determinada cantidad de allegados suyos en las listas. Algunos en el gobierno estiman que si no acuerda con Cristina deberá dejar el cargo el año que viene.

SE QUEDAN

Florencio Randazzo

Ministro del Interior

Se estima que pasará a ocupar la jefatura de Gabinete. En Interior puede desembarcar al secretario de Comunicación, Juan Manuel Abal Medina.

J. M. Abal Medina

Ministro de Comunicación

Dirigió la campaña de Cristina y se cree que seguirá en el gobierno. Podría pasar al Ministerio del Interior; sino, se quedará en Comunicación.

Julio de Vido

Ministro de Planificación

El hombre acusado por varios delitos de corrupción que empañan al gobierno kirchnerista, mantendría casi con seguridad su cargo en Planificación.

Guillermo Moreno

Ministro de Comercio

Quien está en el centro de la escena por el "maquillaje" de los números del Indec, mantendría su cargo o, como mucho, pasaría a otra cartera ministerial.

Están EN DUDA

H. Timerman

Ministro del exterior

Se estima que el canciller no continuará en el cargo. Podría reemplazarlo el embajador ante ONU Jorge Argüello.

Carlos Tomada

Ministro de Trabajo

Algunos estiman que el ministro podría ser parte de la renovación, pero aún no se habla de posibles sustitutos.

Julio Alak

Ministro de Justicia

Es otro de los que está en duda. Está de licencia médica por una rotura de ligamentos y no hizo declaraciones.

Juan Manzur

Ministro de Salud

No se sabe si continuará. El funcionario espera que su futuro aclare pronto pues fue electo vicegobenador en Tucumán.

J. Domínguez

Ministro de agricultura

Dijo que asumiría su banca como diputado, pero desde el kirchnerismo muchos sostienen que seguirá en el cargo.

SE VAn

Amado Baudou

Ministro de Economía

El vicepresidente electo asumirá el próximo 10 de diciembre. Para su lugar suena el nombre de su hombre de confianza y secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino.

Aníbal Fernández

Jefe de gabinete

Luego de ocupar este cargo en el gobierno de Cristina, y el de ministro del Interior en el de Néstor, Fernández pasará al Senado. Su lugar sería para Florencio Randazzo.

Lo que se viene en el gobierno

Medidas para darle pelea a la crisis

En un contexto de crisis mundial, se evalúan cambios en el modelo kirchnerista y un ajuste, aunque disimulado, para el caso de que escaseen los recursos por la recesión mundial. Se habla de una menor emisión monetaria, reducción del gasto en subsidios y suba de tarifas de 18%. Otra de las medidas sería una menor redistribución de los recursos.

Financiamiento Y NUEVOS INGRESOS

El hasta ahora ministro de Economía (y vicepresidente electo), Amado Boudou, impulsa un acuerdo con el Club de París para volver a colocar deuda en el mercado internacional. El "cristinismo" puro alienta agotar los recursos del Estado (de la Administración Nacional de Seguridad Social y el Banco Central) o gravar con nuevos impuestos a bancos o minería.

cómo FRENAR LA FUGA DE CAPITALES

Se estudian señales para frenar la fuga de capitales, al margen de la reciente suba de tasas. Preocupa el papel del Banco Central. Una posibilidad sería intervenir más el mercado cambiario, con mayores controles. Se estudiaría una nueva ley de entidades financieras.

Convocatoria a un diálogo nacional

Cristina Fernández analiza la idea de convocar a un diálogo entre el gobierno, la industria, el campo, los bancos y la Confederación General del Trabajo (CGT). El objetivo es moderar precios para bajar la inflación y acotar la suba de salarios en las próximas paritarias (consejos de salarios) al 18%. El diálogo incluiría el tipo de cambio.

Modificaciones en la cúpula de CGT

La Casa Rosada descuenta un alejamiento de Hugo Moyano de la CGT para marzo próximo. Si acepta un acuerdo, podría cumplir su mandato hasta junio. Moyano no estuvo en el búnker kirchnerista. Resiste su alejamiento. El Gobierno considera desgastada la relación.

Viviendas y obras de infraestructura

La economía no crecería al 8%, sino al 4%, según creen en el gobierno. Procuran obtener financiamiento para inversiones privadas en energía, infraestructura, rutas. Se daría impulso a la vivienda y a la construcción mediante un nuevo plan de créditos hipotecarios. La Nación/GDA

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