Para el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) la baja en la tasa de referencia que decidió el Banco Central de Brasil la semana pasada, traerá aparejada nuevas depreciaciones del real. Ante ello, las autoridades uruguayas "deberían ratificar un comportamiento del peso similar al del real brasileño para no perder competitividad con quien representa cerca de un cuarto de las exportaciones nacionales", señala el centro en su informe de Inflación.
"Sin embargo esta decisión acarrearía costos que las autoridades monetarias deben contemplar como una mayor inflación y una posible pérdida de credibilidad sobre la meta inflacionaria y el rol de la política monetaria", agrega.
Según el Cinve "favorecer el aumento del dólar a nivel local sería una medida importante" y la misma "se habría logrado" si el Banco Central (BCU) hubiese "disminuido la tasa de referencia en la última reunión" de septiembre. Pero el BCU prefirió dejarla en 8%.
En el informe se indica que "dejar que el precio del dólar aumente no es una decisión libre de costos para el gobierno" porque, "al contrario de lo ocurrido en 2008, en esta oportunidad los commodities no cayeron como sí lo hicieron en esa ocasión". En aquel año, el dólar pasó de $ 19,257 a fin de agosto a $ 23,15 al cierre de octubre. Pero, la "caída de los precios internacionales amortiguó en gran parte las presiones sobre los precios domésticos derivadas del aumento del dólar", recuerda.
Por ello, "en el caso de avalar el aumento del tipo de cambio (acompañando a Brasil) el costo a pagar será mayor inflación", sostiene el Cinve.
"En este caso, priorizar la competitividad en detrimento de la estabilidad de precios interna implica una señal para los agentes que podrían entender que se sacrifica el objetivo inflacionario, pudiendo derivar en costos en términos de expectativas futuras, cuando se vuelva a entender que la estabilidad de precios es la prioridad", añade.