Patricia Dalmas, la acróbata que bailó La Cumparsita sobre la fachada de la Torre Ejecutiva, es uruguaya, integra un grupo de danza aérea que ensaya en El Picadero y tuvo que preparar el tango en menos de una semana. Junto a su compañero Lichi Sánchez protagonizó una de las escenas más aplaudidas.
"Nosotros no bailamos tango, tuvimos que prepararlo especialmente para la gente de La Fura dels Baus", dijo a El País.
Dalmas explicó que los artistas catalanes vinieron con la propuesta concreta de hacer un espectáculo de tango aéreo, el pasado jueves tuvieron la primera reunión y desde ahí comenzaron a ensayar. "Además estuvimos bastante demorados, porque con la lluvia no pudimos empezar enseguida a probar, más que nada por la altura del edificio, que fue lo más desafiante", confesó.
Las performances de danza aérea locales, explicó la artista, habitualmente se realizan en un galpón, a una altura que puede variar entre los 8 y los 15 metros. "En el edificio estábamos como a 50 metros de altura y no es lo mismo", dijo.
Sobre el escaso tiempo para trabajar y preparar la danza agregó "en realidad ellos vienen con una propuesta muy armada de cómo trabajar y la verdad que es efectiva. Y como nosotros ya veníamos haciendo danza aérea sólo tuvimos que adaptar algunas cosas a esa escala". El grupo está acostumbrado a trabajar danza contemporánea y a hacer presentaciones circenses.
En principio estaba previsto que bailaran más parejas, pero la producción no contó con la infraestructura suficiente; por eso bailó solo una pareja.
Dalmas relató que se le había propuesto a la comisión del Bicentenario realizar danza aérea en edificios emblemáticos "pero no nos dieron pelota", dijo. Ahora espera que con esto puedan convencer al gobierno de que lo acepte para el Día del Patrimonio, por ejemplo.
Como el resto de los participantes, recibió un viático de $ 1.000. "No está muy bueno que se apueste al trabajo voluntario. Lo que hacemos tiene un valor y deberían considerarlo", dijo, aunque aclaró que "fue una oportunidad increíble".