ESTOCOLMO | AP Y AFP
Tres científicos ganaron ayer el premio Nobel de Medicina por descubrimientos sobre el sistema inmunológico. Pero poco después del anuncio, se informó que uno de los galardonados falleció hacía apenas tres días.
El amor a la naturaleza y la inspiración que recibieron de sus padres contribuyeron a impulsar la carrera de dos de los tres científicos galardonados el lunes con el Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el sistema inmunológico.
El estadounidense Bruce Beutler y el francés nacido en Luxemburgo, Jules Hoffman, ganaron el premio Nobel de Medicina ayer, junto con el canadiense Ralph Steinman, fallecido el viernes por un cáncer de páncreas.
Normalmente los premios Nobel no se entregan en forma póstuma. Goran Hansson, miembro del comité sueco, no sabía que Steinman había muerto cuando lo eligió como ganador. Las autoridades del Nobel se reunieron ayer y decidieron mantener el premio.
El trío fue distinguido por trabajos que "abrieron nuevas vías para el desarrollo de la prevención y tratamiento contra las infecciones, el cáncer y las enfermedades inflamatorias", dijo la Fundación Nobel.
Agradecimiento. Cuando se le preguntó por el premio, Hoffman, de 70 años, recordó a su padre, que provenía de una familia de agricultores y trabajaba como profesor de ciencias de la escuela secundaria, creando al mismo tiempo una vasta colección de insectos.
"Toda su vida pasó su tiempo libre recogiendo e identificando insectos y me transmitió su pasión por este grupo excepcionalmente diverso e importante de animales durante nuestros numerosos estudios de campo", escribió Hoffman en un comunicado.
Cuando era adolescente, a Hoffman le costó definir su camino. Pero finalmente se decidió a seguir los pasos de su padre y estudiar biología para ser profesor de secundaria en Luxemburgo, contó.
Iría mucho más lejos que su padre. Tras ingresar a la Agencia Nacional de Investigación Francesa comenzó a estudiar las defensas antimicrobianas de los saltamontes. Y en la década de 1990, como director del laboratorio, se abocó a estudiar la inmunidad innata de la mosca Drosophila, llamada comúnmente mosca de la fruta.
En 1996 descubrió que estas moscas tenían que activar un gen llamado Toll para poder defenderse eficazmente contra bacterias y hongos.
Hoffman, ahora presidente de la Academia Francesa de Ciencias, está casado y tiene dos hijos que viven en París y siguen una carrera académica.
El otro ganador del Nobel, Beutler, investigador del sistema inmunológico de los ratones y las moscas de la fruta, también dijo haber emulado a su padre, un médico y científico que le permitió trabajar en su laboratorio cuando tenía apenas 14 años de edad.
"Desde que tenía seis años yo no quería ser otra cosa que biólogo", escribió Beutler, de 53 años, en un comunicado después de recibir el Premio Shaw en Hong Kong el mes pasado.
Beutler mostró un entusiasmo inusual para aprender, se saltó varios grados en la escuela, y egresó de la Universidad de California en San Diego con sólo 18 años. Su padre le animó entonces a estudiar medicina en la Universidad de Chicago, lo que según Beutler "fue un excelente consejo".
En 1998 hizo un gran descubrimiento en el receptor de lipopolisacárido (LPS), que revela cómo los mamíferos sienten una infección y cómo comienzan algunas enfermedades inflamatorias.
Beutler y Hoffman compartieron en 2007 el Premio Balzan a la inmunidad innata y la semana pasada, el Premio Shaw.
Ahora, ambos compartirán la mitad de los 10 millones de coronas suecas (1,48 millón de dólares) del premio Nobel, mientras que la otra mitad será para la familia de Steinman, quien murió el viernes después de una batalla de cuatro años contra el cáncer.
"Creo que es una gran tragedia que no viviera lo suficiente para saber que había ganado el premio Nobel", dijo Beutler, que conocía a Steinman desde hace casi 30 años.
"Estoy muy contento de recibir este premio, sobre todo en compañía de mis distinguidos colegas Ralph Steinman y Jules Hoffman", dijo Beutler en un correo electrónico.
"Esto afirma que el trabajo que hicimos en la década de 1990 para encontrar el receptor de LPS fue valioso e importante, y espero seguir utilizando el mismo enfoque general por muchos años".
Beutler, que preside el Departamento de Genética del Instituto de Investigación Scripps en California, es padre de tres hijos. Ninguno eligió dedicarse a la ciencia, pero se interesan en el tema, con lo que a menudo se genera una "animada discusión", según palabras de su padre.
"Fueron testigos de la mayor parte de mi carrera, y vieron de primera mano el compromiso, las recompensas y los traumas que conlleva la ciencia: el trabajo incansable por la alegría de una explicación o, a veces, por la frustración", añadió.
"Batalló cuatro años contra el cáncer"
Nueva York | La Universidad Rockefeller, una institución privada dedicada a las ciencias biomédicas situada en Manhattan, donde el fallecido Ralph Steinman comenzó a trabajar en 1970 como becario y fue nombrado director del Centro Christopher Browne de Inmunología y Enfermedades Autoinmunes en 1998, dijo que se enteró ayer de su muerte.
"La Universidad Rockefeller está complacida de que la Fundación Nobel haya reconocido a Steinman por sus descubrimientos seminales sobre la respuesta inmunológica del cuerpo", dijo el presidente de la universidad, Marc Tessier-Lavigne.
"Pero la noticia es agridulce, en tanto hemos sido informados esta mañana por su familia que Ralph murió hace unos días tras batallar cuatro años contra el cáncer".
Steinman nació en Montreal, Canadá, el 14 de enero de 1943, y se graduó como médico en la Universidad de Harvard en 1968. En 1973 descubrió junto a su colaborador Zanvil Cohn las llamadas células dendríticas.
Steinman "especuló que podría ser importante en el sistema inmunológico y quiso probar si las células dendríticas podrían activar las células T, un tipo de célula que tiene un papel clave en la inmunidad adaptativa", explicó Tessier-Lavigne.
La familia de Steinman, su esposa y sus hijos, agradecieron ayer el premio desde la Universidad.