HENRY SEGURA
Es una rareza en el mundo de las biografías, poblado habitualmente por la mirada distanciada de un tercero (escritor) o por la íntima en los casos de las autobiografías, aunque se rente a un escritor.
Es que Quién es esa mujer, que se presenta hoy en el Cattaneo Bar a las 18.30 hs, parte de una zona intermedia entre aquellos extremos: gran parte del mismo está relatado en primera persona, pero a través de las conversaciones que Laura Canoura mantuvo con su hermana Cristina. Y casi que desconfiando de esa complicidad existencial subjetiva, Cristina quiso agregar las miradas de los otros, pidiéndole a Macarena Langleib que se encargara de ellos.
Unos y otros son los trazos de una pintura en principio fragmentaria pero que en conjunto funciona de la mejor manera. Desde la memoria familiar se desprenden la vivienda de la Unión y la casa de Lagomar, la primera Comunión, el elogio eterno hacia una madre, la reflexión sobre sí misma desde la perspectiva de los 54 años, las ventanas de una historia que se llamó Nemus, Rumbo, Travesía, Cema, La Piaf, tangos, Filarmónica. Y siempre con el recurso del humor: "siempre bromeo con que he sido una mujer sola que ha tenido algunas compañías en su vida", dice. Además es muy directa con su profesión: "no tengo ninguna misión de ningún tipo; canto porque me gusta cantar", "no elijo mi repertorio con criterio de marketing".
Como se trata de una historia en gran parte compartida, el libro recoge tanto las miradas hacia Laura de los fotógrafos que dieron testimonio de esa historia (Marotta, Darwin Borrelli, Sartorotti, Porciúncula, entre otros) como el recuerdo de compañeros de viaje (Ana Prada, Federico García Vigil, Estela Magnone, Omar Varela, Alfonso Carbone). No están todos, pero quienes dicen presente contribuyen de buena manera para permitir la aproximación a una formidable cantante y compositora.